El Departamento de Justicia busca imputar penalmente a la testigo estrella del Asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, Cassidy Hutchinson, por mentirle al Congreso, según informó el medio PunchBowl News. La Justicia está reuniendo más pruebas y testigos adicionales para presentar el caso ante un jurado federal esta semana, con la esperanza de que derive en una imputación formal a fin de mes.
Hutchinson, que sirvió durante el primer mandato de Trump como asistente del ex jefe de gabinete Mark Meadows, mintió bajo juramento en junio de 2022 cuando testificó ante el Congreso que el magnate republicano se subió al vehículo presidencial después de su discurso del 6 de enero con la creencia de que lo llevarían al Capitolio para unirse a sus militantes armados que protestaban contra el fraude electoral.
Hutchinson afirmó, usando de fuente al ex subdirector del Servicio Secreto, Tony Ornato, que Trump se estiró hacia el conductor, agarró el volante e intentó tomar el control de la limusina presidencial para ser llevado hasta el Capitolio, debiendo ser contenido por los agentes de su custodia para que la situación no pasara a mayores.
Por supuesto, todo esto era mentira. Un subcomité de la Cámara de Representantes, encabezado por el diputado republicano Barry Loudermilk, presentó posteriormente testimonios de cuatro empleados de la Casa Blanca que estuvieron acompañando a Trump el 6 de enero de 2021 que contradecían directamente las declaraciones de Hutchinson.
Además, Informes revelaron que la ex diputada anti-Trump, Liz Cheney, asesoró a Hutchinson antes de su testimonio, lo cual constituye un acto ilegal.













