La Junta de Paz para Gaza rechazó categóricamente un supuesto acuerdo financiero con Hamás y reafirmó que el grupo islamista no recibirá fondos durante la segunda fase del plan de paz para el enclave. La aclaración fue realizada este miércoles por Nikolai Mladenov, director ejecutivo y alto representante de la organización para Gaza, quien defendió un modelo basado en el desarme de Hamás, una nueva administración civil y supervisión internacional.
''Las afirmaciones sobre un acuerdo financiero entre la Junta de Paz y Hamás son falsas'', afirmó Mladenov, quien aseguró que esa posibilidad nunca fue discutida, negociada ni considerada y que tampoco formará parte de futuras conversaciones.
La declaración busca poner fin a las especulaciones surgidas en los últimos días sobre la posibilidad de que Hamás recibiera fondos indirectamente como parte de un acuerdo para avanzar en el proceso de desarme. Según Mladenov, el mecanismo financiero diseñado para la reconstrucción de Gaza excluirá completamente al grupo terrorista y no permitirá que los recursos sean canalizados a través de sus instituciones.
El director ejecutivo de la Junta de Paz para Gaza aseguró que la organización terrorista Hamás no recibirá financiamiento ni participará de una futura administración del territorio
El funcionario recordó que la Junta de Paz fue creada como parte del plan del presidente Donald Trump para Gaza y en concordancia con la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Según explicó, ambos documentos establecen claramente que Hamás no tendrá participación en el gobierno del enclave ni acceso a los fondos destinados a su reconstrucción.
Mladenov también destacó los mecanismos de control establecidos para garantizar que la ayuda económica sea utilizada correctamente. Cada contrato deberá pasar por procesos de revisión y aprobación, mientras que los trabajos financiados serán verificados antes de autorizar los pagos. Además, las cuentas estarán sometidas a auditorías por parte de los gobiernos donantes.
La Junta de Paz también activó un sistema de supervisión destinado a detectar posibles irregularidades y responder ante cualquier incumplimiento. Esta estructura busca ofrecer garantías a los países que aporten recursos y evitar que el dinero destinado a reconstruir Gaza termine fortaleciendo a Hamás o financiando nuevas capacidades militares.
La Junta de la Paz fue creada por iniciativa del presidente Donald Trump para devolver tranquilidad a la población local y mejorar las condiciones de vida
Un plan que busca excluir a Hamás del futuro de Gaza
La propuesta defendida por Mladenov contempla tres elementos principales: el desarme completo de Hamás, la creación de una nueva autoridad civil palestina y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización bajo liderazgo estadounidense.
El objetivo, según el funcionario, es impedir que Hamás vuelva a controlar Gaza y reconstruya su capacidad militar. ''El objetivo sigue siendo el desarme total y garantizar que Gaza nunca vuelva a plantear el tipo de amenaza que Israel experimentó el 7 de octubre'', afirmó.
Esta postura representa una diferencia fundamental respecto de cualquier modelo que permita al grupo conservar influencia política o capacidad armada. Para los defensores de la iniciativa, excluir a Hamás de la administración y de los recursos financieros resulta indispensable para evitar que la reconstrucción termine reproduciendo las condiciones que permitieron el fortalecimiento del grupo.
Mladenov planteó además que existen tres posibles escenarios para el futuro del territorio. El primero sería mantener el esquema propuesto por la Junta de Paz, basado en el desarme, una administración civil alternativa y supervisión internacional. Las otras opciones serían permitir que Hamás permanezca en el poder y reconstruya sus capacidades militares, o que Israel vuelva a asumir el control directo de Gaza, algo que, según el funcionario, tendría enormes costos humanos, militares y económicos.
El plan de la Junta de Paz también posee el objetivo de desarmar totalmente a la agrupación terrorista Hamás
Seguridad y reconstrucción
La posición de la Junta de Paz llega en un momento de persistente tensión en Gaza, donde continúan las operaciones militares israelíes y las discusiones sobre el futuro político del enclave.
En este contexto, la Junta de Paz busca presentar su propuesta como una alternativa que combine reconstrucción y seguridad. Su negativa a financiar a Hamás pretende garantizar que los recursos internacionales sean utilizados para reconstruir Gaza y mejorar las condiciones de su población, en lugar de contribuir al fortalecimiento de una organización responsable de ataques contra Israel.
El planteamiento de Mladenov apuesta, en definitiva, por eliminar la capacidad militar de Hamás antes de avanzar hacia una reconstrucción sostenible. Para sus defensores, la combinación de desarme, una autoridad civil alternativa, supervisión internacional y controles financieros estrictos ofrece una vía para impedir que Gaza vuelva a convertirse en una plataforma de amenazas contra Israel y, al mismo tiempo, crear las condiciones para una nueva etapa política en el territorio.
La tiranía de Hamás ha dejado a la población de la Franja de Gaza en un estado de total abandono, mientras continúan las operaciones de Israel