Durante sus casi dos años de mandato, Trump ha denunciado el asesinato de cristianos en Nigeria, ordenando al Pentágono que intervenga militarmente en territorio africano. En noviembre de 2025, las Fuerzas Armadas estadounidenses atacaron a terroristas del ISIS en coordinación con las autoridades nigerianas, y en mayo de este año, participaron en una operación para abatir a uno de los terroristas más buscados del ISIS, Abu-Bilal al-Minuki.
A su vez, Trump ha presionado a los líderes europeos para que aseguren sus fronteras y protejan al Viejo Continente de la inmigración. En una visita de Estado a Escocia en julio de 2025, el líder republicano declaró que la "inmigración está matando a Europa" y, en la cumbre de la OTAN en Turquía de julio de 2026, le dijo a sus pares que si no tienen cuidado con la política migratoria y energética, "ya no van a tener una Europa", citando el caso de Ceuta en España.
Trump viene exponiendo a la ONU desde la primera vez que pronunció un discurso ante la Asamblea General en 2017. En ese año, dijo que era "una fuente masiva de vergüenza para las Naciones Unidas" que gobiernos con historiales atroces en DDHH formaran parte del Consejo de Derechos Humanos. Dos meses después, le ordenó a la entonces embajadora Nikki Haley que se retire de ese organismo.
En la cumbre de la ONU de 2018, Trump calificó al consejo como "una profunda vergüenza para esta institución, que protege a los agresores de derechos humanos atroces mientras arremete contra Estados Unidos y sus muchos amigos". El 4 de febrero de 2025, cuando el magnate volvió a la Casa Blanca para un segundo mandato, firmó la Orden Ejecutiva 14199, ordenando a EEUU a dejar de participar en el consejo y retener su parte de su financiación.