La cámara alta de los Estados Unidos aprobó un proyecto que busca solucionar la financiación del Departamento de Seguridad Nacional.
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El Senado de Estados Unidos dio un paso clave para poner fin al cierre de 48 días del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) al aprobar un acuerdo bi-partidista que financia la mayor parte de la agencia, aunque deja fuera recursos para la aplicación de leyes migratorias y la seguridad fronteriza, prioridades centrales del presidente Donald Trump.
La medida, aprobada por voto de voz, será enviada a la Cámara de Representantes, donde se espera que sea considerada una vez que los legisladores regresen a Washington el próximo 13 de abril. Este avance se produce en medio de intensas negociaciones y refleja una estrategia republicana de dos fases para resolver el estancamiento presupuestario.
El líder de la mayoría en el Senado, John Thune, impulsó el proyecto como una solución pragmática para reactivar el financiamiento del DHS mientras se pospone la disputa más compleja sobre inmigración. Según este enfoque, el Congreso asegurará primero los recursos esenciales del departamento y abordará posteriormente el financiamiento completo de agencias como ICE y la Patrulla Fronteriza mediante el proceso de reconciliación presupuestaria.
El líder del Partido Republicano en el senado impulsó el proyecto para resolver el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional
El proyecto aprobado cubre amplias funciones del DHS, incluyendo aproximadamente 11 mil millones de dólares destinados a operaciones aduaneras. Sin embargo, excluye fondos clave para ICE y limita significativamente los recursos para la seguridad fronteriza, lo que ha generado algunas críticas tanto de demócratas como de algunos republicanos. A pesar de ello, la Casa Blanca considera esta medida como un paso táctico necesario dentro de una estrategia más amplia.
El presidente Trump ha respaldado firmemente este enfoque y estableció el 1 de junio como fecha límite para que el Congreso apruebe una legislación integral que garantice financiamiento sostenido para la seguridad fronteriza. Su administración busca asegurar recursos por varios años, lo que permitiría reforzar de manera estructural las operaciones migratorias y evitar futuras crisis presupuestarias.
Desde el Partido Demócrata, liderado en el Senado por Chuck Schumer, se ha celebrado la exclusión de ICE y la Patrulla Fronteriza del acuerdo actual. Los demócratas sostienen que no respaldarán medidas que, en su opinión, otorguen un financiamiento sin condiciones a las políticas migratorias del gobierno. Sin embargo, los republicanos argumentan que esta postura ha contribuido directamente al prolongado cierre y ha afectado tanto la seguridad nacional como a los trabajadores federales.
El presidente de la cámara baja, así como el presidente Trump han destacado la importancia de que en el futuro se pueda destinar el dinero correspondiente a la financiación de la seguridad migratoria
En la Cámara de Representantes, el presidente Mike Johnson inicialmente expresó su rechazo al proyecto del Senado, calificándolo de insuficiente por no incluir financiamiento inmediato para las agencias de control migratorio. No obstante, tras una intervención directa de Trump, el liderazgo republicano ha comenzado a alinearse con la estrategia de dos fases, aunque persisten divisiones internas dentro del partido.
El plan republicano contempla utilizar el proceso de reconciliación presupuestaria para aprobar, con mayoría simple, un paquete que incluya financiamiento completo para ICE y la Patrulla Fronteriza. Este mecanismo, que evita el bloqueo legislativo de la oposición, ya fue utilizado con éxito en 2025 para aprobar un importante paquete económico impulsado por la administración Trump.