Los sobrevivientes de la masacre de Fort Hood de 2009 elogiaron la decisión del presidente Donald Trump de no transmitir en vivo la ejecución por pelotón de fusilamiento de Nidal Hasan, argumentando que convertir la pena de muerte en un espectáculo sería entregarle a los grupos terroristas una herramienta de propaganda.
Hasan sería fusilado el 3 de diciembre de 2026, y Trump indicó que a las familias directas de sus víctimas se les permitirá presenciarla en persona. Sin embargo, ya no será transmitida al público general tal como lo había anunciado previamente el secretario de Guerra, Pete Hegseth.










