El gobierno del presidente Donald Trump amenazó con causas penales a los funcionarios electorales de California que alimenten el fraude y cuenten de forma adrede votos emitidos por ciudadanos extranjeros no autorizados para sufragar en las elecciones federales de noviembre.
En una lapidaria carta enviada este viernes, el Departamento de Justicia advirtió que los trabajadores electorales que procesen a sabiendas boletas de personas identificadas por las autoridades federales como no ciudadanos podrían enfrentarse a una investigación penal federal.











