Karoline Leavitt, una de las mejores voceras presidenciales de la historia, anunció ayer que dejará de ser funcionaria del gobierno a finales de agosto para dedicarle más tiempo a su familia y pasará a ocupar el rol de asesora clave de Trump. La especulación para saber cuál será su sucesor ya comenzó.
Leavitt, de 28 años, defendió con precisión y convicción las políticas trumpistas. La oriunda de New Hampshire hacía tan bien su trabajo que muchos pensaban que podría mantenerse durante todo el segundo mandato del líder republicano. Una fuente le dijo al New York Post que el presidente todavía no ha decidido su reemplazo.
Los principales candidatos a sucede a Leavitt son Alina Habba, ex fiscal federal interina de Nueva Jersey, y Matthew Boyle, jefe de la oficina del medio Breitbart en Washington. Habba es una reconocida abogada y defensora acérrima del mandatario, mientras que Boyle es un cronista que ha entrevistado muchas veces a Trump y que se caracteriza por su presencia firme y combativa.
Otro nombre que circula en estos momentos es Taylor Budowich, ex jefe de gabinete adjunto de comunicaciones y personal de la Casa Blanca que actualmente se encuentra en el sector privado, y hay algunos que se atreven a candidatear al actual director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, quien ya cumple varias funciones dentro del gobierno.
Habba defendió a Trump en varias causas cuando fue perseguido por el gobierno de Biden.
También son objeto de intensas especulaciones Katie Miller, exasesora de Elon Musk en el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Estados Unidos (DOGE) y esposa del jefe de gabinete Stephen Miller, así como la subsecretaria principal de prensa Anna Kelly y la jefa de protocolo Monica Crowley, una persona de confianza de Trump.
En los mercados de apuestas suenan los nombres del asesor presidencial Jason Miller, la presentadora de Fox News Rachel Campos-Duffy —esposa del secretario de Transporte Sean Duffy— y el excandidato a la alcaldía de Los Ángeles, el mediático Spencer Pratt. Campos-Duffy y Pratt, según dicen, serían candidatos inesperados.
Con menos fuerza aparecen los nombres del periodista Scott Jennings y a la excandidata a gobernadora de Arizona y funcionaria de Trump, Kari Lake, como aspirantes al cargo. Por el momento, Trump decidió que sus altos funcionarios den conferencias de prensa de manera más esporádica. El vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario del Tesoro Scott Bessent ya asumieron este rol anteriormente.
Katie Miller, esposa de Stephen Miller, también suena como opción para suceder a Leavitt.