El operador mediático Tucker Carlson anunció su intención de impulsar la creación de un “tercer partido” en Estados Unidos, en medio de su creciente distanciamiento con Donald Trump y otros referentes republicanos.
La iniciativa, confirmada en una entrevista publicada el 1 de julio, se da de cara a las elecciones legislativas de EEUU, con el objetivo de perjudicar a Trump e intentar dividir el voto conservador.
Carlson, expresentador de Fox News y actual conductor de un podcast político semanal, sostuvo que tanto el Partido Demócrata como el Partido Republicano comparten "posturas similares" en cuestiones clave, especialmente en política exterior.
Donald Trump y Tucker Carlson.
“Los partidos Demócrata y Republicano ‘mantienen una solidaridad absoluta entre sí’ en política exterior, la guerra en Oriente Medio y otros asuntos”, afirmó.
En ese contexto, planteó la necesidad de una alternativa política: “Necesitamos un tercer partido”. Y fue más allá al confirmar su rol activo en ese proceso: “Voy a ayudar a construir un tercer partido. Debería haber un esfuerzo de buena fe para determinar qué beneficia al país”.
El anuncio se da tras una ruptura política con Trump, con quien Carlson mantenía una relación cercana. Las diferencias se profundizaron luego de que el presidente ordenara en febrero ataques aéreos contra Irán, con el objetivo de evitar que el régimen terrorista logre desarrollar armas nucleares.
Tucker Carlson.
En esa línea, Carlson también expresó críticas a la guerra de Israel en Gaza, iniciada tras el ataque del grupo terrorista Hamás el 7 de octubre de 2023.
A pesar de impulsar la iniciativa, Carlson descartó competir electoralmente dentro de la nueva estructura política. “No quiero ser candidato”, aseguró. Sin embargo, dejó en claro su compromiso con el proyecto: “Va a haber un tercer partido, y voy a hacer todo lo posible para que eso suceda”.
El lanzamiento de esta propuesta ocurre en un momento clave del calendario político estadounidense, con las elecciones en el horizonte y el Gobierno de Trump intentando conseguir la mayor cantidad de legisladores, asegurado un respaldo clave en el Congreso que le permita avanzar en su agenda de reformas.
En este escenario, la iniciativa de Carlson no solo vuelve a marcar su ruptura con Trump, sino que busca activamente dividir el voto conservador, perjudicando a los republicanos y beneficiando a los izquierdistas del Partido Demócrata.