La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, presentó este viernes su renuncia al cargo, una decisión motivada por una situación personal vinculada a la salud de su esposo. Según explicó la propia funcionaria, su salida se hará efectiva el próximo 30 de junio de 2026.
La salida fue comunicada mediante un mensaje en el que detalló los motivos de su decisión. “Lamentablemente, debo presentar mi renuncia, con efecto a partir del 30 de junio de 2026”, escribió Gabbard, al tiempo que reveló el delicado cuadro médico que atraviesa su familia.
“A mi esposo, Abraham, le han diagnosticado recientemente una forma extremadamente rara de cáncer de hueso”, señaló.
Donald Trump y Tulsi Gabbard.
La ahora exdirectora de Inteligencia Nacional también incluyó un agradecimiento explícito al presidente Donald Trump, quien la había designado para ocupar uno de los cargos más sensibles dentro del aparato estatal estadounidense.
En su mensaje, destacó “la confianza que depositó en mí”, en referencia al respaldo recibido por parte del mandatario durante su gestión.
Durante su paso por la Dirección de Inteligencia Nacional, Gabbard tuvo bajo su responsabilidad la coordinación de las 18 agencias que integran la comunidad de inteligencia de Estados Unidos, entre ellas la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Su rol implicaba la articulación de información estratégica clave para la toma de decisiones en materia de seguridad nacional.
La renuncia marca el cierre de una etapa en la carrera política de Gabbard, que en los últimos años experimentó un giro significativo.
Tulsi Gabbard y su esposo.
En 2020, había participado en las primarias presidenciales del Partido Demócrata, en un intento por competir por la candidatura a la Casa Blanca. Sin embargo, dos años más tarde, en 2022, decidió abandonar esa fuerza política, cada vez mas inclinada hacia la izquierda.
Posteriormente, en 2024, formalizó su incorporación al Partido Republicano, alineándose con el liderazgo de Donald Trump, lo que finalmente derivó en su designación al frente del sistema de inteligencia del país.
Su decisión de dejar el cargo responde exclusivamente a razones personales, vinculadas al acompañamiento de su esposo en el tratamiento de una grave enfermedad.
De este modo, el Gobierno estadounidense deberá definir en las próximas semanas quién asumirá la conducción de la Dirección de Inteligencia Nacional, un puesto clave para el funcionamiento del sistema de seguridad del país.