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Hungría

El Papa Francisco visitó a Hungría e instó al gobierno a abrir sus fronteras a la inmigración

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El Papa Francisco instó a Hungría el domingo a "extender sus brazos hacia todos", en una crítica velada a las políticas anti-inmigrantes del primer ministro de derecha Viktor Orban.

El Papa Francisco, que a sus 84 años sigue haciendo giras al exterior, visitó Budapest la semana pasada, donde presidió una misa para una enorme multitud que, según los organizadores, llegó a las 100.000 personas. 

El Sumo Pontífice solo pasó siete horas en Budapest antes de trasladarse el domingo por la tarde a una gira de cuatro días por la vecina Eslovaquia, donde mantendrá un ritmo más lento, pero en ese corto tiempo explotó una bomba política contra el gobierno de derecha húngaro. 

Francisco se reunió a su llegada con el primer ministro conservador Viktor Orban, cuyas políticas de refugiados chocan con el continuo llamado del Papa a la acogida e integración de inmigrantes musulmanes que llegan todos los días de Medio Oriente y África. 

Durante su reunión privada, le dio a Francisco una copia de una carta del rey Bela IV de Hungría al papa Inocencio IV, según el jefe de prensa del primer ministro. La carta, enviada en el año 1243, informaba a Inocencio IV que Bela reforzaría las fortificaciones a lo largo del río Danubio en Hungría en preparación para una invasión mongola. Una clara alegoría a cómo en el pasado el Vaticano defendía el derecho de los europeos a impedir las inmigraciones masivas de Asia.

El Vaticano dijo que la reunión se llevó a cabo en una "atmósfera cordial" y duró más unos 40 minutos, tiempo en el que el Papa y Orbán estuvieron a solas hablando en inglés. “Entre los diversos temas discutidos estuvieron el papel de la iglesia en el país, el compromiso con la protección del medio ambiente, la protección y promoción de la familia”, dijo un comunicado del Vaticano.

Francisco en el papamóvil en Budapest.

Si bien la migración no estaba en la agenda establecida, Orban escribió en Facebook: "Le pedí al Papa Francisco que no dejara morir a la Hungría cristiana". Orban ha descrito con frecuencia a su gobierno como un defensor de la civilización cristiana en Europa y un baluarte contra la migración de países de mayoría musulmana. 

Por el contrario, el Papa Francisco ha expresado su solidaridad con los migrantes y refugiados y ha criticado lo que llamó un "populismo cristiano" promovido por gobiernos como el de Hungría.

El choque estuvo en la misa, ya que al final de la ceremonia religiosa, el Papa Francisco instó a los húngaros a "abrir los brazos hacia todos", en una clara referencia a su pedido de que los países europeos cristianos abran sus fronteras para aceptar a las olas migratorias que quieren entrar en Europa.

"El sentimiento religioso ha sido el alma de esta nación, tan apegada a sus raíces”, dijo. “Sin embargo, la cruz, plantada en la tierra, no solo nos invita a estar bien arraigados, también levanta y extiende sus brazos hacia todos”.

Orban tuvo un asiento de primera fila durante la misa junto a varios de sus funcionarios, y según fuentes locales esta frase estuvo dirigida directamente al mandatario.

Estados Unidos

Orbán asegura que la única manera de terminar con la guerra entre Rusia y Ucrania es que Trump gane la elección

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Orbán, luego de reunirse con Volodímir Zelenski, Vladimir Putin, y Donald Trump en una misma semana, afirmó que el expresidente de los Estados Unidos es el único que puede "solucionar" la guerra.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, se reunió el jueves con el ex presidente Donald Trump en su club privado de Mar-a-Lago para avanzar en su agenda de alcanzar un acuerdo de "paz" entre Ucrania y Rusia.

"Fue un honor visitar a Trump (…) discutimos maneras de lograr la paz. La buena noticia es: él lo logrará", afirmó el líder de derecha en su cuenta de la plataforma X, acompañando su publicación con una imagen junto a Trump en el contexto de la cumbre de la OTAN, que concluyó el jueves en Washington.

Este encuentro con Trump se produce poco después de la reunión de Orbán con el presidente ruso, Vladimir Putin, y luego de que se reuniera la semana pasada con el presidente ucraniano, Volodimir Zelénski.

Trump ha sido un firme partidario de Orban, y esta reunión se produce después de otros encuentros del líder húngaro este mes, incluida una con Putin que sorprendió a muchos.

Varios países de la OTAN expresaron su preocupación el jueves por los recientes viajes de Orban a Moscú y Pekín, coincidiendo con el inicio de la presidencia de Hungría en el Consejo de la Unión Europea. Sin embargo, durante estos viajes, Orban ha buscado negociar la paz en el conflicto en Ucrania, algo que no está haciendo ningún otro líder del mundo.

Durante la cumbre aliada en Washington que concluyó recientemente, Orban fue visto en varias ocasiones apartado de las conversaciones informales entre líderes, incluso durante la cena de gala ofrecida por el presidente Biden en la Casa Blanca el miércoles por la noche.

En marzo pasado, durante un encuentro en Mar-a-Lago, ambos líderes discutieron sobre cómo restaurar la paz en Europa y poner fin a la guerra en Ucrania. Orban ha sugerido en el pasado que el conflicto no habría estallado si Trump hubiera seguido en la Casa Blanca.

Pocos días después de asumir la presidencia rotativa del Consejo de la UE el 1 de julio, Orban emprendió una gira por Kiev, Moscú, Pekín y Washington en lo que ha descrito como una "misión de paz" para Ucrania.

Orban y Trump han mantenido una sólida relación desde hace años, que comenzó cuando se encontraron por primera vez unos años atrás en un club de golf propiedad del republicano en Nueva Jersey.

El primer ministro húngaro fue el único líder de la Unión Europea que respaldó a Trump tanto en las elecciones de 2016 como en las de 2020, así como durante los juicios iniciados contra el ahora candidato presidencial republicano el año pasado.

El candidato republicano a las elecciones presidenciales ha expresado su admiración por Orban, a quien ha descrito como "el político más duro de Europa".

Por su parte, Orban ha criticado los juicios contra Trump, comparándolos con "métodos comunistas", mientras que considera al candidato republicano como"la única persona capaz de salvar a Occidente y a la humanidad en general".

El 1 de marzo, durante un foro en Turquía, Orban declaró que considera que la eventual vuelta de Trump al poder después de las elecciones presidenciales de noviembre es una condición necesaria para poner fin a la guerra en Ucrania.

Además, afirmó que durante el mandato del ex presidente Trump (2017-2021), se podría haber evitado una escalada en el conflicto de Gaza, argumentando que "sin Estados Unidos es imposible lograr la paz en Oriente Medio".

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Hungría

La presidente de Hungría Katalin Novák ha renunciado a su cargo tras un escándalo por un indulto a un encubridor de pedófilos

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En un escándalo que ha afectado al gobierno de Viktor Orbán en Hungría, la jefa de Estado debió renunciar tras el escándalo por la amnistía a Enre Kónya.

La presidente húngara Katalin Novák presentó su renuncia el pasado 10 de febrero, anunciando su sorpresiva decisión en el canal de noticias M1. El anuncio llegó en medio de un escándalo relacionado con una amnistía que firmó la mandataria a un hombre condenado por "encubrir" abusos sexuales de un superior en un orfanato húngaro. recibió un indulto firmado por la presidente en abril de 2023.

Con motivo de la visita del Papa Francisco a Hungría en abril del año pasado, Novák decidió conmemorar su llegada firmando una serie de indultos a personalidades religiosas que, según su criterio, habían sido injustamente perseguidos.

De esta manera, entre todas las amnistías firmadas, se incluyó un perdón presidencial a Enre Kónya, quien fuera el vicedirector de un orfanato en Bicske y resultara condenado por tratar de ocultar crímenes sexuales ocurridos contra niños en 2018 en un orfanato.

La condena del indultado, a más de tres años de prisión, data de 2018, y la sentencia estableció que el acusado había presionado a las víctimas de abuso para que retiraran las denuncias contra el director del instituto, quien estaba acusado a su vez de abusar de al menos 10 niños entre 2004 y 2016, recibiendo una condena de 8 años de prisión.

La mandataria húngara interrumpió su viaje en Medio Oriente para regresar a su país y responder a las crecientes preguntas sobre su papel en la concesión del perdón. Durante su aparición televisiva, Katalin Novák dijo: "No me estoy dirigiendo a los políticos, a los responsables de las políticas, sino a las personas a las que juré servir hace dos años".

Luego continuó: "En abril del año pasado, decidí a favor de la clemencia, creyendo que el condenado no había abusado de la vulnerabilidad de los niños a su cargo. Estaba equivocada, porque la decisión de otorgar el perdón y la falta de explicaciones adecuadas han suscitado dudas sobre la política de tolerancia cero del Estado húngaro hacia la pedofilia. Pero en esto no puede haber duda ni confusión", afirmó en su anuncio.

Novák indicó que los húngaros esperaban que su presidente no cometiera errores y anunció su renuncia al cargo. Al mismo tiempo, se disculpó con aquellos a quienes decepcionó con sus decisiones equivocadas. En su anuncio, también agradeció a su familia y a todos los que la ayudaron en su trabajo.

Poco después de la noticia, también la Ministra de Justicia Judit Varga anunció su renuncia en su página de Facebook, explicando: "La presidente de la República húngara ha presentado su renuncia hoy. Con la nueva Constitución, la validez de la decisión individual de perdón del presidente requiere la contrafirma del Ministro de Justicia".

"He seguido la práctica con más de 25 años, según la cual el Ministro de Justicia simplemente toma nota de la decisión de conceder el perdón del presidente”. Y continuó diciendo: “Asumo la responsabilidad política por la contrafirma del decreto del perdón. Me retiro de la vida pública, renunciando a mi escaño de miembro del Parlamento y también a la candidatura como cabeza de lista para las elecciones europeas del próximo mayo", declaró.

"Quiero agradecer a todos con quienes he trabajado, como parte de un equipo, en todos estos años. Hungría puede seguir contando conmigo para defender nuestros intereses nacionales y nuestros valores", concluyó el anuncio Varga.

Estas dobles renuncias han desencadenado un verdadero terremoto político en el gobierno de Viktor Orbán. A principios de la semana pasada, el Primer Ministro anunció su intención de proponer una enmienda constitucional sobre el derecho de gracia, para así poder exlcluir a los condenados involucrados en casos de abuso a menores de los indultos y las amnistías.

Nóvak era una importante aliada de Orbán, incluso había sido su Ministra de Familia, un cargo muy importante dentro del esquema conservador del mandatario húngaro. Ahora, el Parlamento húngaro deberá someter a votación la elección del nuevo presidente de la República, donde el líder de Fidesz deberá presionar nuevamente para colocar un aliado suyo en el importante puesto de Jefe de Estado.


Por Candela Sol Silva, para La Derecha Diario.

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Argentina

Nace una nueva era de relaciones entre Argentina y Hungría: Entrevistamos al Director Político de Viktor Orbán, Balázs Orbán

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El jefe de Asesores del Primer Ministro de Hungría visitó Buenos Aires como parte de la comitiva para la asunción de Javier Milei, y se sentó a un mano a mano exclusivo con La Derecha Diario.

El pasado 10 de diciembre asumió la presidencia el libertario Javier Milei, quien tuvo un ascenso político meteórico, pasando de ser un economista trabajando en el sector privado y un polémico panelista en la televisión a ser el candidato a presidente más votado de la historia argentina.

Con motivo de su asunción, un numeroso grupo de líderes de derecha llegó a Buenos Aires para participar de la ceremonia en el Congreso, entre el cual se destacó la comitiva del gobierno de Hungría que encabeza el conservador Viktor Orbán.

Orbán se reunió con Javier Milei en la previa del traspaso de mando, y discutieron el vínculo entre Argentina y Hungría, además de cuestiones de política internacional y de la economía.

De su comitiva, La Derecha Diario tuvo la oportunidad de conversar con Balász Orbán, Director Político de Hungría, una cartera con rango ministerial equivalente a lo que sería el jefe de Asesores en Argentina, y considerado la mano derecha del Primer Ministro.


Ha pasado mucho tiempo desde que el Primer Ministro, Viktor Orbán, visitara por última vez Argentina. ¿Cuáles son las expectativas de Hungría con respecto al nuevo gobierno argentino?

– "En primer lugar, estamos muy contentos de haber sido invitados. Siempre es un placer estar aquí, visitar su maravilloso país y ser parte de la ceremonia de inauguración. Esperemos que pueda ser el comienzo de una hermosa amistad.

Vemos la oportunidad de que líderes y fuerzas conservadoras de derecha trabajen cada vez más juntos. Aunque nuestros países están lejos el uno del otro, hay una creciente necesidad de trabajar estrechamente. La izquierda lo está haciendo, con mucho éxito. Por todo eso tomamos en serio la invitación y vinimos aquí, con la esperanza de tener la oportunidad de reunirnos con el nuevo liderazgo argentino y todos los líderes conservadores de América del Sur."

Después de un año y medio de la guerra entre Rusia y Ucrania, ¿cómo le está yendo económicamente a Hungría?

– "Como decíamos desde el primer momento, esta es una guerra que solo puede tener efectos negativos en Hungría y en Europa. Rusia atacó a Ucrania, lo cual no es aceptable moralmente, pero la continuación de la guerra es un gran desafío para Europa. Desde el primer momento, los húngaros abogamos por un alto al fuego, conversaciones de paz y finalmente un acuerdo de paz a largo plazo. Muchas personas murieron, estamos hablando de cientos de miles de personas en ambos lados; además, millones de personas abandonaron Ucrania.

Financieramente, ahora Ucrania depende al 100% de la ayuda occidental, así que la situación es muy mala. Desde que comenzó la guerra, los precios de la energía se dispararon en Europa y algunas de las principales economías europeas entraron en recesión y con crecimiento de la tasa de inflación. Así que, esta guerra no es buena ni para Europa ni para Hungría.

La economía húngara sobrevivió: tuvimos nuestras dificultades, pero ahora estamos de nuevo en el buen camino, la inflación bajó, los precios de la energía se normalizaron y tenemos nuevamente un crecimiento del PIB. Pero seguimos pensando que el mundo y Occidente deberían encontrar un camino para soluciones pacíficas."

Tras las elecciones del pasado 15 de octubre, hay un nuevo gobierno de izquierda en Polonia. ¿Podría esto poner a Hungría en una situación más débil frente a la Unión Europea?

– "Polonia es históricamente uno de los aliados más cercanos a Hungría: las dos naciones se tratan mutuamente como hermanas. Así que también la cooperación tiene un elemento emocional, no solo racional. Es cierto que los gobiernos conservadores húngaros y polacos fueron muy atacados por los burócratas progresistas de Bruselas y nos apoyábamos mutuamente.

Ahora hay otro gobierno, para ellos habrá otras prioridades, pero creo que la cooperación húngaro-polaca tiene una base geopolítica y emocional mucho más profunda, así que esperamos poder salvar al menos algo. Todo el panorama europeo está cambiando: en Italia tenemos un gobierno de coalición conservadora de derecha, un nuevo gobierno en Eslovaquia, que proviene principalmente de círculos izquierdistas, pero es más soberanista que el anterior.

Hubo elecciones en los Países Bajos, Geert Wilders es un viejo amigo nuestro: tiene una esposa húngara, así que conoce muy bien nuestro país, pasa sus vacaciones con frecuencia allí. Con Francia y su presidente Macron, en términos ideológicos no estamos del mismo lado, pero vemos el futuro de Europa de una manera bastante similar, así que siempre hay oportunidad de cooperar con ellos de manera práctica. Estábamos muy contentos de tener a nuestros fuertes y duros amigos conservadores polacos de nuestro lado: tratamos de ayudarlos, cooperamos con ellos, pero también buscamos fortalecer las relaciones bilaterales con otros socios."

El próximo año se llevarán a cabo las elecciones europeas. ¿Crees que esta podría ser una oportunidad para que los conservadores sean mayoría en el Parlamento Europeo?

– "Bueno, creo y espero que sí. Ahora las fuerzas conservadoras de derecha son minorías en el Parlamento Europeo: tienen fracciones sólidas, pero están divididas en partes más pequeñas y superadas en número por la mayoría progresista, izquierdista, verde, etc. Por encima, los centristas tienen más disposición a cooperar con la izquierda que con la derecha. Esta estructura no es buena ni para Europa ni para los partidos conservadores.

Debemos cooperar estrechamente para obtener un buen resultado electoral, tener mayor cantidad de diputados y luego averiguar cómo podemos estar más unidos y tener una voz más fuerte en la toma de decisiones. Lo cual es crucial: no se trata solo del Parlamento, sino de la influencia que el mismo tiene sobre la Comisión Europea que, originalmente y según los tratados, debió ser una institución neutral, justa, equilibrada y burocrática, sin participación en los debates y en cambio, de hecho, está actuando como un agente político, lo cual es un grave problema.

Los líderes de izquierda y liberales y la mayoría del Parlamento están abusando de su poder, intentando imponer una agenda que va en contra de la soberanía de los Estados miembros, promoviendo políticas de puertas abiertas y respaldando las ideologías de George Soros y sus ONG. Es una legislación ideológicamente impulsada que también es catalizada por la Comisión.

Así que, si somos capaces de formular una nueva Comisión y reorganizar el Parlamento, esperemos tener la oportunidad de volver al buen camino, para que el proceso de integración esté dominado por los gobiernos de cada Estado, la Comisión Europea actúe de manera justa, normal y neutral. En ámbito parlamentario, que ambos lados luchen entre sí pero intentando encontrar un modus vivendi."

La izquierda piensa que la inmigración es la solución debido a que la población europea está disminuyendo, pero Hungría no piensa lo mismo.

– "Sí, en efecto pensamos que es una ilusión muy arriesgada. La disminución demográfica es un problema y debemos encontrar una solución. Necesitamos más personas pero que sean de nuestra propia cultura. Por eso decimos que deberíamos tener una política familiar sólida, que apoye a las familias tradicionales, a personas casadas, un hombre y una mujer con la voluntad de tener más hijos.

La forma húngara consiste en decir no a la inmigración y especialmente tener una tolerancia cero hacia la ilegal sin control, y decirle sí a un programa de apoyo familiar aumentado: si quieres casarte y tener más hijos, entonces el Estado está de tu lado y trata de ayudarte de cualquier manera. Desafortunadamente, los progresistas de Bruselas piensan completamente distinto: simplemente intentan abrir nuestras fronteras, invitar a todos y otorgarles un estatus de inmediato, primero de refugiado y luego ciudadanía. "Cuanta más gente venga, mejor para Europa" es su eslogan.

Lo que vemos en los sucesos de todos los días es que se han formado “sociedades paralelas”: no se ve una verdadera integración, lo que a largo plazo causará problemas graves y una decadencia muy evidente de la civilización europea. Los húngaros no pretendemos tener la razón, ni convencer a Francia, Alemania, Suecia y a los otros países con políticas de inmigración más izquierdista de que sigan nuestro modelo, porque esa es su decisión.

Lo que queremos es que ellos no intenten obligarnos a seguir su camino: no queremos correr el riesgo de dejar entrar a cientos de miles de personas de diferentes culturas y, después de dos años de terror o dos generaciones, tener esa “sociedad paralela”, fuente de tensión social, disminución de la seguridad pública y aumento de la posibilidad de terrorismo. Esta es la lucha que está teniendo lugar en Europa."

Ha mencionado anteriormente a Italia. ¿Ve Hungría a la primera ministra Giorgia Meloni como una líder fuerte en Europa?

– "Por supuesto, es una líder muy talentosa y fuerte. Conocemos a ella y a su partido desde hace mucho tiempo. Fidesz, el partido gobernante en Hungría, y Fratelli d’Italia comenzaron a cooperar antes de que ella se convirtiera en primera ministra. Cuando tenían un 3% en las encuestas, Fidesz los apoyaba, porque los veíamos como potenciales líderes en Italia y nosotros necesitamos una Italia fuerte dentro de Europa, porque sin eso el equilibrio de poder dentro de la Unión Europea no está resuelto.

Así que estamos muy contentos de tener al gobierno de Meloni en la mesa. Tratamos de trabajar con ellos muy de cerca en cuestiones de política familiar, en el tema de la inmigración y sentimos que, en general, para un mejor futuro de Europa no se trata de crear un superestado, un imperio gestionado por Bruselas, sino lograr mayor cooperación entre los Estados miembros.

Entonces, el Estado-nación no es el problema, sino que sigue siendo parte de la solución y el futuro de la Unión Europea debería basarse en su cooperación. El trabajo de Meloni no es fácil porque tienen el euro, son financieramente muy dependientes de Bruselas, pero les deseamos buena suerte."

¿Por qué la agenda de Bruselas está tan alejada de las verdaderas necesidades de la población europea?

– "Creo que se debe al déficit democrático y a la estructura de la Unión. Tenemos una burocracia donde decenas de miles de personas no son elegidas en absoluto. En el Parlamento los diputados son elegidos, pero en una forma completamente diferente a la de su país de origen. Entonces, es muy fácil ser influenciado por ideas izquierdistas y locas desde afuera y el control democrático del pueblo no es efectivo. Este es el problema de la burocracia de Bruselas.

Tenemos un liderazgo, una élite burocrática, que está completamente adoctrinada por las ideologías del Foro de Sao Paulo, por usar el término sudamericano, y que piensa que su papel no sea el de servir los intereses del pueblo europeo, sino impulsar esta agenda de arriba hacia abajo.

Hay algunos Estados miembros, algunas fuerzas políticas y, obviamente, la mayoría de los europeos que están tratando de resistir, porque si observamos las encuestas de opinión pública, es obvio que la mayoría de los europeos no quieren renunciar a su soberanía, no quieren tener inmigración masiva, quieren fronteras cerradas, no les gusta la ideología woke, no quieren tener guerras, quieren paz, quieren una cooperación respetuosa y pacífica con todas las partes del mundo, no quieren elegir entre Estados Unidos o China y el resto del mundo.

Quieren cooperar de manera equitativa con todos, basándose en los intereses de los europeos. Eso piensa la mayoría de los europeos sobre el futuro de Europa, pero la presión desde arriba es muy alta: no se trata solo de políticos elegidos o de la burocracia, se trata de los medios de comunicación, de la red de ONG, de los grupos de cabildeo, en todo el planeta."

Algunas personas desacralizan la imagen de Cristo o de la Virgen en nombre de “arte”. ¿Cree que el cristianismo está bajo ataque?

– "Sí, creo que sí. También está siendo atacado, es la religión más perseguida fuera del hemisferio occidental. Por eso, los húngaros iniciamos un programa llamado "Hungary Helps", intentamos apoyar a estas comunidades cristianas que necesitan ayuda en todo el mundo.

Esta es una parte y la otra parte es que creo que el cristianismo también está siendo atacado dentro del hemisferio occidental y es principalmente debido a una creciente ola de intolerancia o tendencia de liberalismo, neoliberalismo o ideología progresista, como quieran llamarlo.

Esta ideología sostiene que, para tener una sociedad exitosa, debes deconstruir todo lo que pertenece al pasado, comenzando obviamente por el amor por tu país, el amor por Dios, el amor por tu familia, los valores tradicionales. Así que éstos valores están siendo atacados, aún cuando nadie sepa qué debería ser esa “cosa nueva”.

Los húngaros somos un caso muy interesante en este sentido, porque el porcentaje de los húngaros practicantes es muy bajo en comparación por ejemplo con Polonia o incluso con Estados Unidos: estamos hablando de un 15 o 20%.

Pero si preguntas a la gente si están dispuestos a luchar por preservar la cultura cristiana, qué estándares morales aceptamos, cómo vivimos nuestra vida, cómo hablamos con los demás, entonces el 80% o 90% está de nuestro lado. Así que la enorme mayoría de la sociedad piensa que la cultura cristiana en sí misma debería ser defendida y preservada.

Si quieres tener un futuro exitoso y tener una cooperación fértil con otros países del hemisferio occidental, esta es la base sobre la cual podemos hablar entre nosotros. Por ejemplo, para los húngaros y los argentinos, el terreno cultural común es el cristianismo: si eliminamos al cristianismo, ¿cómo podemos encontrar un terreno común?

Estamos lejos el uno del otro, hablamos diferentes idiomas, tenemos diferentes experiencias culturales: todo lo que nos conecta se basa en el cristianismo y este tipo de coincidencias debería ser el pegamento social entre los países occidentales y cristianos, la base sobre la cual puedan cooperar."

Algunas personas hablan de batalla cultural mientras que otras de una guerra espiritual, ¿qué cree usted?

– "La batalla cultural está claramente presente, lo vemos a diario, y es sangrienta. Estamos observando lo que está ocurriendo en el continente americano y también en Europa: se trata de nuestro futuro y de la civilización. Algunas personas piensan que, si “queremos tener éxito”, tenemos que transformar todo lo que tenemos y entonces debemos construir una nueva sociedad, una nueva economía, una nueva plataforma cultural.

Hay otros, creo que pertenecemos a este grupo, que recuerdan que hubo períodos exitosos en la historia de Occidente y que eso ocurrió gracias a nuestra herencia, nuestros valores y nuestro trasfondo. Entonces es como en el caso del cristianismo: la idea de un Estado-nación, la familia, las creencias religiosas y la libertad económica no son obstáculos.

Esto no es parte del problema, es parte de la solución. Estamos en declive porque estamos tratando de deshacernos de todos estos valores, principios o formas de vida. Entonces, lo que debemos hacer es protegerlos, construir sobre ellos, fortalecerlos: luego, estaremos de vuelta en el camino correcto."

Muchas gracias Balász Orbán por tus palabras y por otorgarnos esta entrevista.


Por Candela Sol Silva, para La Derecha Diario

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