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Europa

Cumbre militar de la OTAN para potenciar la ayuda a Ucrania en medio de advertencias de guerra nuclear de Rusia

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Con una advertencia de guerra nuclear del expresidente ruso Medvedev, los líderes militares de la OTAN se reunieron en Ramstein para discutir y coordinar sus esfuerzos en la guerra de Ucrania.

Este viernes 20 de enero se celebró una cumbre de líderes militares y altos funcionarios de países de la OTAN en la base aérea de Ramstein en Alemania con el objetivo de analizar estrategias, envío de armamento pesado y el futuro de la guerra en Ucrania.

En la apertura de la sesión del Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania, el secretario de Defensa de EE.UU., Lloyd Austin, dijo que los aliados occidentales deben aumentar su ayuda militar a Ucrania en un momento crucial de su lucha contra las fuerzas rusas.

En el marco de esta reunión, Estados Unidos anunció un nuevo paquete de asistencia militar de 2.500 millones de dólares. Con este compromiso, Estados Unidos suma más de 27.000 millones de dólares en envíos a Ucrania.

En el paquete anunciado el día de hoy, el Pentágono se comprometió a enviar 59 Bradley IFVs, 90 Stryker APCs, 8 sistemas de defensa antiaérea Avenger y toda una lista de armamento pesado para continuar el esfuerzo bélico:

Del lado Europeo, Josep Borrel, Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, aseguró que “la Unión Europea y los estados miembros ya han destinado ayuda militar a Ucrania por valor de 10.000 millones de euros”.

Con estos números, los envíos de armamento y municiones a Ucrania ascenderían a cerca de US$ 40.000 millones de dólares, entre Estados Unidos y la Unión Europea. Restaría por sumar los envíos de Canadá, algunos países latinoamericanos y asiáticos como Japón, que eleva la ayuda a US$ 50.000 millones de dólares.

Zelenski interviene de manera virtual en la cumbre de Ramstein ante el secretario de Defensa de EEUU, Lloyd Austin (izda.)

Sin pelos en la lengua, en una intervención por videoconferencia en Ramstein, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, pidió a sus aliados occidentales “acelerar” las entregas de armas, sobre todo de tanques, para luchar contra las fuerzas rusas. El mandatario instó a “no negociar sobre las cantidades de tanques, sino a lanzar esta importante entrega que detendrá el mal“.

Uno de los temas troncales de la cumbre es la presión, tanto de Ucrania como de algunos aliados occidentales como Estados Unidos y Reino Unido para que el Gobierno de Olaf Scholz autorice el envío de tanques Leopard 2 blindados de fabricación alemana.

Del lado alemán, el nuevo ministro de Defensa, Boris Pistorius, dijo que los jefes de los departamentos de defensa reunidos en Ramstein no estaban de acuerdo con el suministro de tanques de batalla principales de fabricación alemana a Ucrania.

“Todavía no podemos decir cuándo se tomará la decisión sobre los Leopards y cuál será, hay argumentos tanto a favor como en contra de los suministros, y las opiniones de los aliados difieren“. El ministro agregó que “la impresión de que solo Alemania se opone al envío de tanques no es verdad”.

La realidad es que Alemania todavía no se ha podido desacoplar completamente del suministro de gas ruso, y si bien está en camino de hacerlo, con los flamantes acuerdos de abastecimiento de Qatar e Irak, no quiere enviar los tanques a los que Rusia señaló como “línea roja”.

A lo que si se comprometió Alemania este viernes es a enviar 40 Marder IFVs, 7 cañones antiaéreos autopropulsados ​​”Gepard y misiles guiados adicionales para el sistema de defensa aérea Iris-T sumado a otro sistema de defensa aérea Iris-T. Esta ayuda sumaría en total un paquete de más de 1.000 millones de dólares.

Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, expresó tras la jornada de hoy “Doy la bienvenida al nuevo y significativo paquete de capacidades de combate anunciado en Ramstein para la autodefensa de Ucrania. Rusia se está preparando para nuevas ofensivas, por lo que es urgente intensificar el apoyo para permitir que Ucrania gane y retome el territorio ocupado“.

El nuevo ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius (izquierda) junto con el secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin (centro) en Ramstein.

Advertencia rusa sobre guerra nuclear:

El jueves 19 de enero, un día antes de esta cumbre militar en Ramstein, el expresidente ruso y actual jefe del Consejo Nacional de Seguridad, Dmitri Medvedev, advirtió en su canal de Telegram oficial sobre el posible estallido de una guerra nuclear si Rusia es derrotada.

“Mañana, en la base Ramstein de la OTAN, los grandes líderes militares discutirán nuevas tácticas y estrategias, así como el suministro de nuevas armas pesadas y sistemas de ataque a Ucrania. Y esto fue justo después del foro en Davos, donde los asistentes a los partidos políticos subdesarrollados repitieron como un mantra: ‘Para lograr la paz, Rusia debe perder’”.

“Y a ninguno de los pobres se le ocurre sacar de esto la siguiente conclusión elemental: la pérdida de una potencia nuclear en una guerra convencional puede provocar el estallido de una guerra nuclear. Las potencias nucleares no perdieron grandes conflictos de los que depende su destino”.

“Pero esto debería ser obvio para cualquiera. Incluso para un político occidental que haya conservado al menos algún rastro de inteligencia” sentenció el expresidente ruso su dura advertencia.

Dmitri Medvedev y Vladimir Putin (Reuters)

Los Estados Unidos han enviado desde el comienzo de la guerra más de 27.000 millones de dólares en asistencia militar a Ucrania.

Así lo detallan en un comunicado de prensa del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, que enumera todos los envíos militares desde el 24 de febrero de 2022:

Europa

Entra en vigencia la prohibición de importación de diésel ruso y otros combustibles en la Unión Europea

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Tras muchas dudas acerca de la efectividad de las sanciones, este domingo entraron en vigencia las más duras medidas de la Unión Europea contra los productos derivados del petróleo rusos.

Este domingo 5 de febrero entró en vigencia en la Unión Europea el paquete de sanciones anunciado el año pasado que prohíbe las importaciones de productos de petróleo refinado de Rusia, incluido el diésel y el combustible para aviones.

En junio de 2022, el Consejo Europeo adoptó el sexto paquete de sanciones que, entre otras cosas, prohíbe la compra, importación o transferencia de petróleo crudo transportado por mar y ciertos productos derivados del petróleo de Rusia a la Unión Europea.

Las restricciones se aplicaron desde el 5 de diciembre de 2022 para el petróleo crudo y desde este 5 de febrero de 2023 para la totalidad de los productos derivados del petróleo, como lo son los combustibles.

Tras el sabotaje de los distintos oleoductos que conectaban Rusia con Europa, la mayoría del petróleo ruso entregado a la Unión Europea se transporta por mar, por lo que estas restricciones frenan la importación de casi el 90% de las importaciones de petróleo ruso a Europa.

La medida llega en un momento en el que analistas en todo el mundo cuestionan la efectividad de las sanciones, poniendo en duda quién paga el costo de estas regulaciones. La prohibición pone en riesgo de profundizar la crisis energética que atraviesa Europa.

Debido a esto, se decidió que las sanciones contemplen una excepción temporal para las importaciones de crudo por oleoducto en aquellos estados miembros de la Unión Europea que, por su situación geográfica, sufren una dependencia específica del suministro ruso y no tienen opciones alternativas viables.

Topes de Precio

El bloque europeo junto con sus aliados en el G7 (Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Japón) y Australia decidió establecer además un límite de precio para el petróleo crudo ruso transportado por mar, que prohíbe el uso de seguros marítimos, finanzas y otros servicios suministrados por Occidente a menos que se vendan por debajo de 60 dólares el barril.

Actualmente, el precio del barril de los Urales está por debajo del límite de 60 dólares, pero el precio del barril exportado a Asia por el oleoducto ESPO (Siberia Oriental-Océano Pacífico) está por encima.

Ahora, el bloque internacional opositor a Putin limitará los precios del diésel ruso a 100 dólares por barril, cuando los futuros de diésel principales cotizan actualmente a unos 130 dólares por barril en el noroeste de Europa. La intención es la misma que con el crudo: reducir los márgenes de ganancia rusos, pero evitar en alguna medida la escasez del producto.

“El primer precio tope para los productos derivados del petróleo negociados con un descuento sobre el crudo se establece en USD 45 por barril [fuel oil principalmente], mientras que el segundo precio tope para los productos derivados del petróleo negociados con una prima sobre el crudo se establece en USD 100 por barril”, informó el Consejo de la Unión Europea.

Gráfico de Bloomberg explica cómo el precio límite impactará.

Si Rusia pretende exportar tales productos por un precio superior al establecido por la Unión Europea, las empresas europeas no podrán ni transportar ni asegurar dichos envíos hacia terceros países.

Hasta 2022, el diésel ruso (ahora prohibido en la Unión Europea) representaba el 44% del total de la oferta hasta 2022. Esto significa que Europa tendrá que remplazar el origen de 600.000 barriles diarios de diésel, un número que genera gran incertidumbre entre los países europeos.

Sobre esto, el ministro de Energía de Arabia Saudita, Abdulaziz bin Salman Al Saud, apuntó contra Europa y dijo que “las sanciones, los embargos y la falta de inversión darán como resultado una escasez de suministros de todo tipo de vectores energéticos“.

Y agregó: “Debemos acabar con la hipocresía y darnos cuenta de que cientos de millones de personas sufren escasez de recursos energéticos”.

¿Cómo funciona el tope del precio del petróleo?

Como se explica en la página oficial del Consejo Europeo, para diciembre de 2022 los países de la Unión Europea acordaron establecer un precio máximo para el petróleo ruso en 60 dólares por barril.

El tope de precio se aplica al petróleo crudo transportado por mar, los aceites de petróleo y los aceites obtenidos de minerales bituminosos que se originan o se exportan desde Rusia. El límite se sumó a la prohibición de importación de la UE sobre el petróleo crudo y los productos derivados del petróleo ruso transportados por mar.

Esta decisión intenta limitar los aumentos de precios provocados por condiciones extraordinarias del mercado y busca reducir drásticamente los ingresos que Rusia ha estado obteniendo del petróleo desde la guerra con Ucrania. También serviría en la teoría para estabilizar los precios mundiales de la energía y, al mismo tiempo, mitigar las consecuencias negativas sobre el suministro de energía a terceros países.

El nivel del tope se aplicó a partir del 5 de diciembre de 2022 y es ajustable con el tiempo, es decir, que puede modificarse en el futuro para reflejar la evolución del mercado y los cambios técnicos.

Sanciones a los hidrocarburos rusos: ¿efectivo o contraproducente?

Estas sanciones son parte de los esfuerzos para frenar la capacidad del gobierno ruso de recaudar fondos para su guerra en Ucrania, aunque está puesto en duda su verdadero impacto.

Desde el lado “positivo” de las sanciones, es una realidad que a mediados de enero Europa importó por primera vez más energía de Estados Unidos que de Rusia. Las importaciones de la Unión Europea de crudo ruso a través del mar se desplomaron desde la entrada en vigencia de las sanciones.

Por otro lado, entra en juego a donde se dirige el petróleo ruso a partir de las sanciones, puesto que los mercados de hidrocarburos se vacían: a algún lugar se dirige el petróleo que no se destina a Europa.

Bajo esa lógica, entran en juego India, China, Singapur, Pakistán y muchos otros actores menores que encontraron una oportunidad a partir de las sanciones. De estos nuevos actores, la India es el más destacado siendo el tercer mayor importador de crudo del mundo y habiendo importado 33 veces más petróleo ruso en diciembre de 2022 que el mismo mes en 2021.

En este contexto, los importadores de India están abiertos a comprar aún más crudo ruso. India toma crudo ruso con el descuento que los compradores occidentales sancionan, y lo refinan en productos para revenderlos a Occidente con una ganancia significativa para ellos pero aumentando enormemente el costo para los importadores occidentales.

En Singapur, los datos de seguimiento de barcos de Vortexa Ltd. mostraron que las terminales de recepción de petróleo de la ciudad-Estado recibieron 2,6 millones de barriles de nafta y fuel oil rusos en diciembre de 2022, casi 40 veces el volumen tomado un año antes según Bloomberg. Estos barriles se mezclan con sus pares de otro origen y los márgenes de ganancia al poder reexportarlo más caro alcanzan hasta el 20%.

En cuanto a la logística de la industria, Rusia ha aumentado enormemente el uso de su propia flota de petroleros para transportar el crudo. A mediados de enero, las navieras europeas (Grecia, Malta y Chipre), que dominaban el mercado de los envíos marítimos de petróleo ruso antes de que se introdujera el tope a los precios el 5 de diciembre, redujeron su participación del 47% al 31%.

Los petroleros rusos, por otro lado, han aumentado su participación en los envíos de petróleo rusos (del 22% al 35%). También ha aumentado el uso de su llamada ‘flota en la sombra’, cuyos propietarios no se revelan (del 13% al 21%).

“La estructura de las exportaciones marítimas de petróleo ruso en el contexto de los países propietarios de los buques petroleros”: barra superior es “hasta el 5 de diciembre” y barra inferior “luego del 5 de diciembre”. En azul Europa, en celeste Rusia, en gris Turquía, en rojo ‘otro’ y en amarillo ‘flota en la sombra’.

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Francia

Netanyahu llama a Estados Unidos y Francia a formar una coalición para invadir Irán: “Los apoyo contra Rusia, apóyenme contra Irán”

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El líder del Estado judío advirtió que Irán está a un paso de la bomba atómica y que una coalición de Israel, Estados Unidos, Francia, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes debería atacar “inmediatamente” para prevenirlo.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, viajó este jueves a París, en su primera visita oficial desde su regreso al poder hace un mes. En la capital francesa, mantuvo una reunión de alta tensión con el presidente Emmanuel Macron, donde según fuentes consultadas le pidió un ataque sin precedentes a la República Islámica de Irán.

Según fuentes diplomáticas, todo está listo “en papel” para un ataque israelí a gran escala en Irán, aseguró el medio francés RFI. “Se han identificado unos 3.000 objetivos y el estado judío quiere actuar rápidamente“, contó la fuente.

Pero Israel no quiere actuar sola, y Netanyahu no ocultó sus deseos de formar una coalición militar con Francia y los Estados Unidos, además de algunos países árabes que recientemente normalizaron relaciones con el Estado judío y mantienen una rivalidad con Irán de larga data, como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

La Unión hace la fuerza“, aseguran que le dijo Netanyahu a Macron. Si bien la idea es que sean las tropas israelíes y las tropas saudíes las que entren al territorio iraní, en una alianza militar entre judíos y árabes sin precedentes en la historia mundial, el rol de Francia y Estados Unidos como parte de la coalición prevendría a Teherán de tomar represalias.

No es la primera vez que Netanyahu propone esto a los países de Occidente. La fuente consultada aseguró que en 2012, cuando Irán estaba iniciando su proyecto nuclear, el líder israelí le propuso lo mismo a Barack Obama, quien prefirió entregarle miles de millones de dólares al régimen chiíta de manera que acepten el Acuerdo Nuclear y dejaran de refinar uranio.

Sin embargo, como demostró unos años después Israel ante las Naciones Unidas, Irán nunca dejó de refinar uranio, si no que pasó su programa nuclear a la clandestinidad y duplicó los esfuerzos utilizando el dinero estadounidense. Trump terminó el Acuerdo Nuclear en 2018, cuando estalló la noticia.

En enero, el presidente del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, aseguró que Irán ya tiene suficiente uranio refinado para construir “varias” bombas atómicas, y fuentes estadounidenses destacaron que el régimen teocrático está en conversaciones con Corea del Norte para comprar sus misiles de largo alcance, que podrían permitirle a la República Islámica atacar con una ojiva nuclear a cualquier país del mundo.

El Acuerdo Nuclear no parece estar más en la mesa, especialmente por la fuerte represión a las protestas que están teniendo lugar en Irán y que Washington ha señalado de violaciones a los derechos humanos.

Netanyahu cree que la situación es crítica y que si no se ataca a Irán en los próximos meses, Irán tendrá una bomba atómica que “generará la destrucción total del mundo”.

Envalentonado en sus discursos, los líderes militares chiítas han dicho que si alguna vez tuvieran armamento nuclear, primero destruirían a “la amenaza judía”, en referencia a Israel, y que luego pondrían sus ojos en sus enemigos en Europa y América del Norte.

Los apoyo en su guerra contra Rusia, ahora apóyenme en mi batalla contra Irán“, aseguran las fuentes consultadas que le dijo Netanyahu a Macron en la reunión que mantuvieron este jueves en persona en París.

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Europa

Europa atraviesa la peor crisis energética de su historia en su intento por desacoplarse del gas ruso: ¿Cómo llegamos hasta acá?

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Mientras Alemania y otros países de la Unión Europea le entregaron la soberanía energética a Rusia para implementar la Agenda 2030, Polonia fue en el camino opuesto y se salvó del chantaje ruso.

El continente europeo atraviesa una de sus peores crisis energéticas tal vez de toda su historia. La dependencia energética que Europa tenía con Rusia se manifestó en toda su gravedad luego de la invasión a Ucrania por parte de Moscú.

Esto provocó, por un lado, la posibilidad de un enorme chantaje por parte del Kremlin y, por el otro, un significativo aumento en los precios de la energía, con subas registradas entre el 35% y el 80% a lo largo de toda Europa.

En los últimos 20 años, con el objetivo de lograr una “transición verde” para el año 2030, muchos países de Europa se apoyaron en la quema de gas para proveer de energía sus industrias mientras con grandes subsidios buscaban promover las energías renovables.

En este contexto, se le entregó todo el poder a Rusia, quien tiene las mayores reservas de gas natural del mundo y es el mayor exportador de este hidrocarburo. Además, es el segundo mayor exportador de petróleo y el tercer mayor exportador de carbón.

Incluso antes de que comience el conflicto a gran escala, Gazprom (la mayor compañía energética rusa) ya había comenzado a reducir gradualmente el volumen de ventas de gas natural a los clientes europeos, como un instrumento de presión para que no interfieran en sus intereses.

Como era esperable, Europa cayó en el gas más abundante y barato que tenían a disposición, proveniente de Moscú. Para 2021, la economía alemana, la más importante de la Unión Europea, tenía una dependencia de casi el 54% del gas ruso.

Esto dificultó por varios meses la asistencia a Ucrania en la guerra, dado que Alemania no quería perder el preciado suministro de gas ruso de un día para el otro.

Casi dos años después de aquella situación, el canciller socialista Olaf Scholz ha llegado a acuerdos con Irak y Qatar para importar gas, pero este hidrocarburo árabe será trasladado en barco (en vez de gasoducto) por lo que su precio será considerablemente mayor, subiendo nuevamente el precio de la energía en el país.

Fuente: Bruegel en base a Entso-G y Eurostat

El sabotaje energético alemán

La dependencia de Alemania al gas ruso comenzó en 1970, cuando se negoció la construcción del primer gran gasoducto entre la Unión Soviética y el país germano. La decisión fue parte de la “Ostpolitik“, una política iniciada por el entonces canciller Willy Brandt para acercar Alemania a los países del Bloque del Este. En 2020 – 50 años después – Rusia representaba más de la mitad del suministro de gas natural de todo el país europeo.

En 2011, se inauguró el gasoducto Nord Stream, que conecta completamente los dos países. Solo tres años más tarde, Rusia invadió Ucrania y anexó Crimea. A pesar de esta violación del derecho internacional, en 2015 se firmó un acuerdo para construir Nord Stream 2 y que Gazprom se hiciera cargo de las instalaciones de almacenamiento de gas alemanas, poniendo el control de las reservas energéticas germanas en manos de una potencia extranjera.

Todo esto sucedió a pesar de las repetidas advertencias de los países de Europa Central y Oriental. Como han vaticinado muchos expertos de Polonia y de los países de la región, la política de acercamiento de Alemania a Rusia terminó convirtiéndose en una herramienta de agresión, chantaje y extorsión por parte de Moscú.

Las regulaciones del fundamentalismo climático y sus consecuencias

Sin embargo, no solamente la guerra y las acciones de Moscú elevan los precios de la energía. Otro factor fundamental es la política climática de la Unión Europea y sus regulaciones.

Establecido en 2005, el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la Unión Europea (EU ETS) es la piedra angular de la política europea contra el cambio climático y una herramienta que los burócratas consideran clave para reducir de forma sensible las emisiones de gases de efecto invernadero. Actualmente representa más de tres cuartas partes del comercio internacional del carbono, convirtiéndose en el principal mercado de carbono del mundo.

El EU ETS funciona a base de la limitación y del comercio, lo que significa que las organizaciones tienen derecho a emitir una cierta cantidad de gases de efecto invernadero, arriba de la cual necesitan comprar derechos de emisiones de otras organizaciones que no han llegado a su límite.

Cada derecho de emisión, llamado European Allowance (EUA), equivale a una tonelada de dióxido de carbono (CO2), el gas de efecto invernadero más común, y las empresas pueden comprarlos y venderlos entre sí como si fuera un activo financiero en función de sus necesidades.

Lo que comenzó teóricamente como un sistema sensato para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, terminó en la práctica aumentando drásticamente los precios de la energía en países que recién comenzaban su viaje por el camino de la transición energética.

Los derechos de emisión negociados en el EU ETS son muy susceptibles frente a la especulación: su precio ha aumentado de 10 euros por tonelada de dióxido de carbono en 2018 a más de 90 euros en 2022.

Cuando los precios de la energía comenzaron a aumentar drásticamente en 2021, Polonia fue el primer país en pedir la suspensión del EU ETS mientras durara la crisis, y reiteró el pedido en agosto del 2022.

Los polacos lanzaron una campaña a través de la Asociación Eléctrica Polaca (Polish Electrical Association), informando a los ciudadanos que los precios de la energía estaban aumentando debido a la guerra y la falta de voluntad de la Unión Europea para suspender el sistema de bonos de carbono. El Green Deal había llegado en el momento menos oportuno.

La dictadura verde condena a que las pequeñas y medianas empresas no puedan competir con las grandes y, por otro lado, los países europeos más pobres no se desarrollarán a la par de los más fuertes. Este sistema generará una desigualdad maquillada de buenas intenciones.

Además, se volverá más imposible que nunca competir con China, convirtiendo a Europa en un continente dependiente del gigante asiático, quien no tiene ninguna preocupación en ser el país más contaminante de todos ya que Pekín seguirá adelante con su política energética basada en el carbón.

La estrategia de Polonia

Desde hace años, Polonia ha alertado sobre los peligros de la dependencia de las materias primas rusas y ha ido tomando las medidas necesarias para diversificar sus fuentes de energía y así asegurar su independencia energética.

En marzo de 2022, Varsovia pidió sanciones sobre el gas, el petróleo y el carbón rusos, que son las principales fuentes de ingresos del Kremlin. El representante permanente de Polonia ante la Unión Europea (UE), Andrzej Sados, argumentó que mientras Europa no deje de comprar materias primas a Rusia, seguirá financiando la guerra de Putin en Ucrania.

Después de criticar a la UE por las sanciones incompletas contra Moscú, el gobierno polaco decidió no esperar a que todos reaccionaran y se movió en solitario, es decir con una decisión unilateral, dejando de importar fuentes de energía rusas a nivel nacional. A fines de marzo, Varsovia decidió prohibir la importación de carbón ruso. Anteriormente, Polonia había importado alrededor de 8 millones de toneladas del recurso, lo que representaba alrededor del 20% del consumo anual del país.

Posteriormente, cuando Putin intentó obligar a Europa a pagar los insumos energéticos en rublos, Polonia rechazó el chantaje. Como resultado, el 27 de abril Moscú dejó de bombear el gas, contratado bajo el acuerdo de Yamal, a Polonia.

Cabe señalar, sin embargo, que Varsovia comenzó a aplicar una política de diversificación de sus fuentes de suministro mucho antes del ataque ruso a Ucrania. En consecuencia, cuando el Kremlin trató de chantajear a Europa para que dejara de apoyar a Ucrania, Polonia continuó el proceso de diversificación, asegurando múltiples proveedores de energía y la independencia energética de Rusia.

Precios de la electricidad en Europa al 30/01/2023. Euros/MWh

Fuente: EUENERGY

Acciones futuras

Si bien la producción de emisiones de dióxido de carbono de la Unión Europea no tiene comparación con aquellos países más contaminantes – y que carecen de compromiso alguno en reducir las mismas – sumado a una crisis energética que está llevando al límite la estabilidad económica y social de la mayoría de los países que la conforman, algunos inconscientes o mal intencionados prefieren priorizar el Green Deal por sobre la integridad de los habitantes de Europa.

Mientras la autonomía y el progreso de los países podrían verse gravemente afectados por la ideología del cambio climático, también la calidad de vida de los ciudadanos sería condenada por burócratas que se preocupan más por los gases de efecto invernadero que por las consecuencias de una guerra que podría escalar incluso arrastrando a la OTAN al campo de batalla.

Si los políticos se concentran en el fundamentalismo del pacto verde y no en el conflicto con Rusia, las industrias y las economías europeas no serán competitivas con Asia frente a los altos impuestos y, además, difícilmente podrán sobrevivir a la crisis energética que atraviesan.

Los líderes de Europa deberán decidir si quieren resolver los problemas reales de sus naciones, alejados de toda ideología izquierdista la cual solo enriquece a un puñado de individuos por sobre la mayoría. Es tiempo de elegir entre soberanía y desarrollo o dependencia y pobreza.


Por Candela Sol Silva, para La Derecha Diario.

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