Conecte con nosotros

Alemania

La disputa política en Alemania por heredar el cargo de Angela Merkel: entre la izquierda y la derecha

El socialdemócrata Amin Laschet y el conservador Markus Söder se disputan el futuro de la alianza CDU/CSU que gobierna Alemania hace 15 años de la mano de Angela Merkel, quien anunció que este año abandonará la política.

Publicado

en

El pasado lunes, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), partido de la actual canciller alemana Angela Merkel, tomó la decisión de respaldar a Armin Laschet, actual presidente de este partido, como el candidato para las próximas elecciones de septiembre, luego de que Merkel anunciara su retiro de la política.

Pero, a pesar de que la salida de Angela Merkel es un hecho, Laschet todavía no cuenta con el camino despejado para presentarse como el candidato del oficialismo. Esto se debe a que la CDU no se presentará de manera solitaria esta vez, sino que lo hará en conjunto con su socio en Baviera, la Unión Social Cristiana (CSU), quien busca postular a Markus Söder.

Laschet, de 60 años, fue elegido presidente del CDU el pasado 16 de enero, sin embargo, se encuentra militando en el partido desde 1994 como miembro del Bundestag, el Parlamento alemán. Actualmente se desempeña como el Presidente (Gobernador) de la región de Renania del Norte, el Estado Federal más poblado de Alemania.

Es un defensor férreo de las políticas de aceptación masiva de refugiados que impulsó en el pasado Merkel. Sin embargo, Laschet ha admitido que está dispuesto a hacer concesiones para mantener unido al partido y no perder votos conservadores.
Como ocurre en Alemania con muchos políticos de la CDU, Armin defiende la agenda feminista y el aborto, pero, entre otras cosas, curiosamente se opone al “matrimonio igualitario”. Además, el Gobernador es un fuerte crítico de Donald Trump y ha dicho que Alemania debe relacionarse “más con China y menos con Rusia“.

Por otro lado, el actual candidato por la CSU, Markus Söder, de 54 años, ha desempeñado sus funciones políticas como miembro del Parlamento Regional Bávaro desde 1994 y hoy se desarrolla como líder de la CSU y Presidente (Gobernador) de la región de Baviera, el Estado federal más grande del territorio teutón y el segundo más poblado. Söder se mantiene más apegado a las raíces de la democracia cristiana alemana, y mantiene un perfil mucho más conservador y alineado a las derechas europeas.

Ad

Con solo cinco meses y medio hasta las elecciones legislativas del próximo 26 de septiembre, este enfrentamiento de dos partidos “aliados” demuestra un signo de crisis ante la salida de una figura “de unidad” como Angela Merkel. 

Laschet es quien cuenta con mayor respaldo por parte de la cúpula dirigencial de la actual canciller alemana, habiendo sido definido como “excepcionalmente idóneo” por Volker Bouffier, el primer ministro de Hesse, quien le ha pedido que discutiera el camino a seguir con Söder y buscara salvar la alianza.

Esta situación se da en el marco de una pésima gestión de la crisis del coronavirus por parte del gobierno federal y las sospechas de corrupción que recaen sobre varios integrantes de los partidos oficialistas por haber recibido grandes comisiones como intermediarios entre fabricantes de barbijos y el gobierno. Algo que ocurrió, por ejemplo, con los diputados Georg Nüsslein de la CSU y Nikolas Löbel de la CDU, quienes tuvieron que dejar sus respectivos cargos legislativos por este escándalo.

Esta semana, Laschet y Söder no dejaron pasar más tiempo y expresaron en una conferencia de prensa conjunta su intención de presentarse a las próximas elecciones. Algo que no fue visto como una sorpresa por parte de Laschet, pero si por parte de Soder, quien meses atrás sostuvo que su lugar “estaba en Baviera y no en Berlín“. 

Para el público, la decisión es muy sencilla. Laschet es sumamente impopular y es visto como el heredero de todo lo malo del gobierno. Según la cadena pública ARD, el 54% de los electores creen que Söder tiene las competencias para acceder a la función, mientras que sólo el 16% considera lo mismo de Laschet.

Laschet (izq.) y Soder (der.) antes de su anuncio.

Ad

El fin de la era Merkel

Querida Merkel, eres la primera mujer elegida para ser jefa de gobierno en Alemania. Una fuerte señal para todas las mujeres y ciertamente para algunos hombres“. Esas fueron las palabras de Norbert Lammert, por entonces Presidente del Parlamento, quien el 22 de noviembre de 2005 anunciaba el triunfo de la actual canciller alemana. Merkel, quien superó por un pequeño margen a Gerhard Schröder, el candidato por parte del Partido Socialdemócrata alemán, llegó al mando en una época muy difícil para el país.

Al igual que en toda la historia del país teutón, la actual mandataria enfrentó varias crisis a lo largo de su gobierno: el colapso del sistema financiero a nivel mundial en 2008, las amenazas de disolución de la Unión Europea junto al Brexit, la crisis migratoria en 2015 y ahora la pandemia del COVID-19.

Más allá de ser considerada como una de las mujeres más poderosas del mundo, Angela Merkel ha sido una figura política “lenta” y “tibia” en su toma de decisiones, siempre prefiriendo la mesura antes que dar importantes giros en su gobierno; algo que fue catalogado tanto como una ventaja y una desventaja en su carrera política. 

A pesar de esta “lentitud”, la canciller alemana recibió el apodo de “mutti” por los medios, cuya traducción corresponde a “mami”, en referencia a que “es la mujer que hace desaparecer los problemas y cuida de los alemanes“.

Pocas han sido sus decisiones más radicales, pero siempre que las dio fue corriéndose para la izquierda: en 2011, luego del tsunami del Pacífico y del desastre nuclear de Fukushima en Japón, tomó la decisión de cambiar el perfil energético alemán enfocándose en la energía renovable y de eliminar todas las plantas nucleares del país, a pesar de que la energía atómica es la más limpia y segura del mundo.

Angela Merkel, la canciller que más tiempo gobernó Alemania.

Ad

Otro cambio profundo se dio en 2017 cuando tomó la decisión de legalizar la unión de personas del mismo sexo, algo a lo que ella misma había dicho oponerse. Sin embargo, al igual que con el cese del servicio militar, la mandataria no estableció impedimento y firmó la ley que aprobó el Parlamento, incluso habiendo dicho antes de que se trate que no la vetaría en caso de aprobarse.

Todos estos pocos pero radicales cambios que impulsó llevaron a la CDU de ser el partido de cabecera de la derecha conservadora alemana a un partido de centro o centro-izquierda que, hoy en día, especialmente tomando la actual agenda de Laschet, en poco se diferencia de su principal rival político, el Partido Socialdemócrata.

Angela Merkel se retira del poder con una imagen positiva del 39% (YouGov), la más baja de todo su mandato de ya 16 años. Sin embargo, un 70% de los alemanes aseguran que el país está mejor hoy en día que antes que ella tome el poder, lo cual es un número de aprobación que pocos mandatarios en el mundo podrían lograr. 

Hoy en día existen muchas dudas con respecto al futuro político alemán, pero si hay algo que queda en claro es que la salida de Merkel del poder marcará un antes y un después en la vida política no solo de Alemania, sino de toda Europa

Fuente: YouGov.


Por Tadeo Pittari, para La Derecha Diario.

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Alemania

El jefe de la Armada de Alemania dijo que hay que aliarse con Rusia contra China: Fue despedido inmediatamente

Publicado

en

El viceadmiral Kay-Achim Schönbach, quien estaba al frente de la Fuerza Naval hace un año, dijo que era una “tontería” que Alemania se peleara con Rusia en vez de aliarse con ella para enfrentar a China.

El jefe de la Armada alemana fue removido de su cargo después de decir en un evento transmitido en vivo que Putin “merece respeto” y que Occidente debería sumar a Rusia como un aliado en su guerra fría contra China.

Se trata de Kay-Achim Schönbach, quien dirigía la fuerza naval de Alemania desde marzo del 2021, quien además calificó de “absurdo” que Ucrania vaya a recuperar Crimea (anexada por Rusia en 2014) y cuestionó duramente la política exterior de la Cancillería de su país.

Sus comentarios los hizo en una charla organizada por un grupo de analistas políticos en Delhi el viernes, donde se lo convocó para hablar de los conflictos internacionales actuales, pero la situación en Ucrania fue la indudable protagonista de la jornada.

Al responder preguntas después de una breve presentación, Schönbach pareció restar importancia a la posibilidad de un conflicto militar con Rusia y Ucrania. “¿Rusia está realmente interesada en tener una pequeña franja de suelo ucraniano para integrarse en su país?” dijo el hombre de 56 años. “No. Putin está presionando porque sabe que puede hacerlo, y le sirve dividir la Unión Europea”.

Lo que Putin realmente quería, argumentó Schönbach, era respeto. “A la altura de los ojos, él quiere respeto. Y Dios mío, darle respeto es de bajo costo, incluso sin costo alguno. Es fácil darle el respeto que exige y probablemente se merece”.

Los comentarios llegan en un momento en que la postura de Alemania en el conflicto entre Rusia y Ucrania está bajo un mayor escrutinio, ya que si bien el gobierno de Angela Merkel ejerció enormes presiones contra Putin en el pasado, hoy en día su dependencia del gas ruso pone en tela de juicio que Alemania se la vaya a jugar por defender a Ucrania.

El jefe de la armada también dijo que los territorios anexados de Crimea se habían “ido” y “nunca volverían” a Kiev, argumentando a favor de lazos económicos más estrechos con Rusia para contener el ascenso de China. “Tener este gran país, incluso si no es una democracia, como socio bilateral… probablemente mantiene a Rusia alejada de China”.

Describiéndose a sí mismo como “un católico romano muy radical“, Schönbach dijo que Rusia también era un “país cristiano, incluso si Putin es ateo, no importa“.

Los comentarios generaron fuertes críticas por parte del embajador de Ucrania en Alemania cuando surgieron en las redes sociales. Andriy Melnyk le dijo al periódico Die Welt que los comentarios de Schönbach habían “puesto a todo el público ucraniano en una profunda conmoción” y “cuestionado masivamente la confiabilidad y confiabilidad de Alemania, no solo desde el punto de vista ucraniano”.

Él dijo: “Esta actitud condescendiente inconscientemente también les recuerda a los ucranianos los horrores de la ocupación nazi, cuando los ucranianos fueron tratados como infrahumanos”.

En un comunicado emitido el sábado por la noche, Schönbach dijo que se había puesto en comunicación con la Ministra de Defensa de Alemania, la socialista Christine Lambrecht, y que habían llegado a un acuerdo para que sea relevado de sus funciones con efecto inmediato.

Mis comentarios descuidados en India sobre seguridad y política militar son una carga cada vez mayor para mi oficina”, dijo en su declaración, mostrando, aunque forzado, cierto arrepentimiento por sus dichos. “Considero que este paso es necesario para evitar más daños a la armada alemana, al ejército alemán, pero especialmente a la República Federal de Alemania”.

Según un informe en Der Spiegel, Lambrecht había convocado en una reunión el sábado por la mañana a Schönbach para una reunión el lunes, donde es probable que lo hayan retado, y despedido.

Seguir Leyendo

Alemania

El nuevo gobierno socialista en Alemania cierra tres centrales nucleares y queda dependiente del gas de Rusia

Publicado

en

Ahora quedan tres centrales operativas que se cerrarán este año. Alemania deja de ser así un país nuclear, justo cuando Europa atraviesa una crisis energética por la suba del precio del gas.

En menos de un año Alemania se convertirá en un país sin energía atómica. Las centrales nucleares de Brockdorf, Emsland y Gröhnde, en el norte de Alemania, dejaron de funcionar el último día de 2021, en tanto en 2022 correrán la misma suerte las de Neckarshaim 2, Isar 2 y Gundremingen C, ubicadas en el sur de ese país.

Lo notable es que esto sucede en un contexto donde los precios de la energía a nivel mundial están por las nubes por diversas razones, pero uno de los principales motivos es que las principales economías del mundo están impulsando una transición verde a pesar de que la tecnología todavía no está lo suficientemente optimizada.

La temprana y forzada transición verde lleva a severos déficits energéticos que terminan supliendo comprando gas a países como Argelia o Rusia, o petróleo a Arabia Saudita o Irán. Esto genera la misma contaminación a nivel global (pero en otros países) y lleva a fuertes subas de precios, ya que estos países se pueden cartelizar al ser los únicos proveedores a gran escala de los hidrocarburos.

Países como Francia han decidido invertir fuertemente en las plantas nucleares, ya que, sin fallas en el proceso productivo, es la manera de generar energía más limpia que existe en la actualidad.

Pero en Alemania tienen otra concepción de las plantas nucleares. Desde la catástrofe de Chernobil en 1986, se creó un fuerte movimiento anti-nuclear en el país, y cuando cayó la Unión Soviética, todos los partidos alemanes acordaron imponer fuertes medidas regulatorias al sector.

La movida desembocó en una ley que se firmó en 2001, donde se estipuló que toda central debía desconectarse después de 32 años de funcionamiento. En ese momento la energía atómica representaba un 30% de la matriz energética en Alemania. El carbón representaba el 52% y las energías renovables apenas un 8%.

Pero después del accidente en Fukushima en 2011, cuando un tsunami impactó contra la central nuclear en Okuma, el gobierno de Merkel en Alemania decidió no construir nunca más nuevas plantas nucleares, por lo que las que se apaguen siguiendo la ley de 2001, no serán reemplazadas.

Es importante aclarar que la explosión en Chérnobil fue culpa de la desidia del régimen comunista soviético de una tecnología tan sensible como es la nuclear. Mientras que el accidente en Japón fue culpa de un tsunami. Dado que Alemania no tiene ni un régimen comunista ni la posibilidad de recibir el impacto de un tsunami, no debería preocuparse, pero la cuestión adquirió un fuerte tine político en las últimas décadas.

A partir del cierre de estas centrales térmicas, se agudizan las preocupaciones sobre el abastecimiento energético y el proceso de descarbonización.

Alemania es el país que más paga por la electricidad en Europa, lo que explica una suba del precio acumulada de más del 4% en el último año, cifra inusualmente alta para los países del Viejo Continente.

La mitad de la tarifa de energía esta compuesta por impuestos y recargos que sancionó el gobierno de Merkel para financiar la transición energética hacia energías renovables. Estas tasas no fueron suspendidas ni siquiera en pandemia y el nuevo gobierno socialista de Olaf Scholz prometió en campaña subirlas.

En otras palabras, Alemania ha decidido eliminar la energía más limpia de la humanidad por un miedo irracional, y en su lugar ha decidido comprar la energía más contaminante del mundo — el gas ruso — y ponerle un impuesto sideral que recae en los ciudadanos alemanes, para algún día en el futuro lejano incorporar energías renovables optimizadas a la matriz energética.

Esta decisión, además del claro problema económico, tiene un fuerte impacto geopolítico, ya que agudiza la dependencia de la enorme industria alemana del gas ruso, justo cuando la tensión de la Unión Europea con el gobierno de Putin por Ucrania está al límite.

Sobre el consenso de la medida, tres cuartas partes de los alemanes quieren que su gobierno tome medidas más duras contra la subida de precios y el 31 por ciento, casi un tercio, afirma que apoyaría el mantenimiento de la energía atómica si sirve para estabilizar los precios de la electricidad, según una encuesta del servicio de comparación de precios Verivox. Representa un aumento del 11 por ciento en el apoyo a la energía nuclear desde 2018.

El capitalismo ruso tiene de rehén a la gente de Putin... e incluso a él |  Opinión | Cinco Días

Seguir Leyendo

Alemania

Alemania se convierte en el primer país del mundo en elevar el pase sanitario a tres dosis

Publicado

en

Momentáneamente se permitirá presentar un test negativo junto al pase sanitario de dos vacunas, pero en las próximas semanas solamente con tres dosis el pase se pondrá “verde”.

El canciller alemán Olaf Scholz, junto a los gobernador de los 16 estados del país, acordaron el viernes una nueva serie de restricciones sanitarias para frenar la propagación de la variante ómicron.

La nueva regla eleva el requerimiento para que el pase sanitario se ponga “verde” a tres dosis de la vacuna contra el coronavirus. Hasta la fecha, con dos dosis un ciudadano alemán podía gozar plenamente de sus derechos. Ahora, los perderá.

El acceso a restaurantes, bares, cines, teatros, y hasta el transporte público estará limitado a las personas con tres vacunas, o, momentáneamente, si tienen dos vacunas, podrán mostrar un test PCR de las últimas 48 horas.

Según explicó el gobierno socialista, la presentación del test es una medida transitoria, mientras se le da la oportunidad a los alemanes de vacunarse con la “dosis de refuerzo”. Pero que en algunas semanas será eliminado.

Es una regla estricta, pero necesaria que nos ayudará a controlar mejor las infecciones en el futuro de lo que es actualmente“, dijo Scholz, defendiendo la medida.

A pesar de no tener pruebas, Scholz dijo que “la mejor protección contra el omicron es una vacuna de refuerzo“. No hay evidencia que la vacuna frene el contagio de la nueva variante, y ya de por sí esta variante tiene una tasa de letalidad menor a la propia eficacia de la vacuna.

Olaf Scholz.

Esta fue la primera reunión con los líderes estatales del socialista Scholz desde que sucedió a Angela Merkel en el cargo en diciembre del año pasado, en un momento en que el nuevo gobierno alemán busca cumplir con su promesa de campaña de reforzar las medidas sanitarias.

La coalición de gobierno, liderada por el Partido Socialdemócrata (SPD), integra también a los ecologistas y a los liberales de izquierda, quienes a pesar de haber prometido una relajación de las restricciones en la campaña, cedieron en este punto a Scholz para poder formar gobierno.

Seguir Leyendo

Trending