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Italia

El ocaso del Movimiento 5 Estrellas: Giuseppe Conte es nombrado nuevo presidente del partido

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Una de las caras más visibles del establishment italiano asumió la presidencia del M5S, el partido más grande del Parlamento pero que actualmente no supera el cuarto puesto en las encuestas, tras haber traicionado a sus votantes.

El ex primer ministro italiano Giuseppe Conte tomó el sábado oficialmente control del Movimiento 5 Estrellas (M5S, por sus siglas en italiano), el mayor partido en el Parlamento pero que actualmente está profundamente dividido.

El M5S empezó como un movimiento anti clase política, profundamente anti establishment y que prometía una renovación en Italia. Esto lo llevó a ser el partido más votado en las elecciones del 2018, por delante del derechista La Lega, que también prometía una reforma política en el país.

Esto llevó a una inusual alianza, entre M5S y La Lega, en una especie de coalición izquierda/derecha para sacar al país de la crisis de representación que estaba atravesando. Para coordinar esta extraña unión, ambos partidos acordaron designar a Conte como Primer Ministro, que hasta ese entonces era un jurista de renombre sin afiliación partidaria y que designaría un gabinete tecnócrata de expertos para sacar al país de la crisis.

Esta alianza fue un fracaso. El M5S terminó tomándole gusto a ser parte de la clase dirigente y rápidamente expulsó a su líder Beppe Grillo en favor de Luigi Di Maio, por ese entonces Canciller de la coalición y miembro del establishment italiano.

Conte también tuvo un giro inesperado. Lejos de la imagen centrista y moderada que había tenido antes de su designación, al llegar al poder expulsó a La Lega del gobierno, sumó al socialdemócrata Partido Demócrata a la coalición y formuló un gobierno de extrema izquierda: estatizó múltiples empresas, entre ellas la aerolínea Alitalia, la constructora ASPI y la manufacturera Ilva.

Los italianos, que no habían votado un gobierno de extrema izquierda, de hecho, habían votado todo lo contrario, dado que La Lega es un partido de derecha y M5S era en 2018 un partido tercera posición, terminó completamente desilusionado con Conte y múltiples marchas se empezaron a organizar en su contra, especialmente tras el fracaso rotundo en la gestión de la pandemia.

Conte terminó dimitiendo en enero y se formó un nuevo gobierno de unidad, esta vez con todos los partidos italianos adentro, con la única excepción del derechista Fratelli de Giorgia Meloni, que es actualmente la única oposición en el Parlamento. Este gobierno, a cargo del economista Mario Draghi, tiene como objetivo sacar a flote a Italia, cuya economía quedó por los suelos con la pandemia.

Conte se convirtió en el principal aliado de China en Europa.

En las últimas elecciones regionales, llevadas a cabo en 2020, el M5S perdió en 2 años todo el apoyo que había logrado, pasando de ser la segunda fuerza a nivel nacional y primera en el Parlamento a último lugar en todas las provincias del país. Esto generó la dimisión de Di Maio, y las autoridades del partido, enamoradas ahora del poder político que tanto habían despotricado en el pasado, nominaron a Conte como su nuevo presidente.

En una votación en línea, a la que accedieron 62.000 personas y que tenía a Conte como único candidato, se confirmó su designación el viernes por la noche con casi el 93% de los votos. Hubo un 7% que votó en blanco.

Conte prometió seguir apoyando a Draghi, quien dirige desde febrero el gobierno de unión nacional. Según indicó al diario Il Fatto Quotidiano, “el M5S trabajará para aportar una cooperación fiel al gobierno de un país que todavía tiene que salir de la emergencia económica y sanitaria“.

Como era de esperarse, la designación de Conte generó una enorme fractura en el M5S, principalmente entre las autoridades del partido, que fueron elegidas en 2018 y hasta 2023 no deberán ser renovadas, y los fieles votantes del partido, que piden volver a las raíces de la formación política que nació del descontento general tras la crisis financiera del 2008 y de los salvatajes que dio el gobierno a las principales empresas del país mientras la gente perdía su empleo.

Hoy en día el Movimiento que toma su nombre de las 5 propuestas originales de Beppe Grillo (el bien común, la ecología, la justicia social, la innovación tecnológica y la economía social de mercado) cuenta con un mínimo apoyo dentro de la sociedad a pesar de seguir siendo el partido más grande del Parlamento y un miembro fundamental del actual gobierno.

Los sondeos lo dan en 4to o 5to lugar, con menos del 15% de la intención de voto a nivel nacional. En 2018, había sacado casi 40%.

Italia

Italia impulsa una fuerte rebaja de impuestos para “lograr un crecimiento estructural”

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Todos los arcos políticos en Italia se han unido para impulsar una reforma fiscal y tributaria que baje efectivamente los impuestos en el país europeo, como mecanismo para salir de la crisis económica.

El gobierno de coalición que encabeza Mario Draghi promovió una reforma fiscal que incluye una importante baja de impuestos con el objetivo de “impulsar un crecimiento estructural en el país”, según dijo este domingo el ministro italiano de Economía, Daniele Franco, que aseguró que la economía nacional avanzará al menos un 5,8% en 2021 y un 7% en 2022, producto de esta rebaja impositiva.

“La reforma fiscal se centrará en mitigar la presión fiscal y en rebajar el impuesto sobre la renta de las personas físicas, ya que la carga tributaria debe ser lo más favorable posible, entre otros factores, para potenciar el empleo y ayudar”al país a crecer en el medio y largo plazo en la medida de lo posible”, dijo Franco, en una intervención en el Foro de diálogo económico Ambrosetti, que concluye hoy en la localidad italiana de Cernobbio (norte).

La estimación de crecimiento del 5,8% es superior a la estimada por el Ejecutivo el pasado mes abril, antes de que se proponga la reforma, cuando se calculó que el Producto Bruto Interno (PBI) crecería un 4,5% este año, y ya fue adelantada este sábado por el presidente de la República, Sergio Mattarella, que comentó que Italia crecerá un 6 por ciento en 2021 y un 7 por ciento en 2022, según las estimaciones del gobierno.

El ministro italiano reconoció que no existen “varitas mágicas” para salir de la crisis derivada de la pandemia, pero que uno de los factores cruciales será la correcta aplicación del Plan de Recuperación, que tiene una dimensión total de más de 200.000 millones de euros y que se financiará con 191.500 millones de euros que Italia recibirá del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia europeo, un fondo creado por la contribución de todos los países de la Unión Europea a lo largo de los años, y que se utiliza en momentos de crisis, además de 30.000 millones de recursos propios.

El Gobierno italiano debe presentar antes de finales de este mes una actualización del cuadro macroeconómico de este año y los tres siguientes, que le servirá para elaborar los presupuestos generales de 2022 que deberán ser aprobados para final de año, una vez recibido el visto bueno de la Comisión Europea.

Para esto, Italia debe implementar algunas medidas sanitarias que estén acorde a las “recomendaciones” de la Comisión, entre ellas el ‘Pase Verde’, que obliga a los ciudadanos a estar vacunados para poder ejercer sus derechos: ir a restaurantes, ir al cine, usar transporte público o salir del país.

Los partidos de derecha La Lega (Salvini) y Forza Italia (Berlusconi), quienes forman parte del gobierno de coalición italiano, han tenido que agachar la cabeza y aceptar el pasaporte sanitario, porque si no la Unión Europea no le giraría los fondos e Italia entraría en una recesión sin precedentes.

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Italia

El gobierno de Italia impone el pasaporte de vacunación y el país estalla en protestas

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Con foco en la ciudad de Turín, el movimiento No Paura Day (Día Sin Miedo) organizó una serie de masivas protestas contra el gobierno italiano por implementar el “Covid Green Pass”.

El gobierno de Mario Draghi implementó este jueves el “Pase Verde Covid” según las especificaciones de la Unión Europea: a partir del 6 de agosto, los italianos deberán mostrar un certificado de vacunación en sus celulares para entrar en espacios cerrados como cines, restaurantes, museos, teatros, gimnasios, etc.

Para los infractores de la medida están previstas multas entre 400 y 1.000 euros, mientras los gestores de las actividades que toleren las transgresiones no solo incurrirán en sanciones pecuniarias, sino que arriesgarán el cierre del local para un período entre uno y diez días.

Pero la medida va más allá y según el mismo primer ministro, en septiembre se debatirá acerca de hacer este pase una obligación para poder viajar dentro del país en tren, avión o colectivo de larga distancia, lo cual muchos grupos anti-cuarentena aseguran que es inconstitucional.

Por este motivo, el movimiento No Paura Day (Día Sin Miedo) organizó a través de las redes sociales una masiva manifestación en la ciudad de Turín para el jueves a la noche, exigiendo a las autoridades revocar el certificado verde, abstenerse de imponer la vacunación obligatoria y no prorrogar más el estado de emergencia por el coronavirus.

Según declara el movimiento en su cuenta de Facebook, su objetivo consiste en que “la gente sea cada vez más consciente de lo que quieren imponer a toda la población, utilizando como excusa una pandemia y un verdadero estado de emergencia militar. Se trata de nuestro presente y del futuro de las próximas generaciones“.

La marcha tuvo varios ponientes, entre ellos Roberto Mossetto, líder del partido opositor Forza Nuova Torino y Ugo Mattei, profesor universitario y candidato a la alcaldía de la capital piamontesa por una lista cívica. Entre el público, se cantó: “No a la dictadura, queremos libertad“.

En los próximos días el movimiento planea organizar manifestaciones en otras ciudades italianas, hasta que el gobierno socialdemócrata dé marcha atrás con el pasaporte de vacunación.

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Italia

La Lega bloquea la aprobación de una “ley contra la homotransfobia” en el Senado de Italia

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Matteo Salvini ha frenado un proyecto conocido como “Ley Zan”, que busca establecer duras penas para las personas que cometan o inciten a través de declaraciones públicas la “discriminación contra la comunidad LGBT”.

En las últimas semanas el debate político en Italia ha estado totalmente acaparado por la discusión de la denominada “Ley Zan”, un proyecto presentado por la izquierda que busca limitar la libertad de expresión de los italianos e implementar medidas contra la “homotransfobia”.

La ley parecía que iba a ser aprobada fácilmente debido al apoyo casi unánime de la coalición de gobierno, pero el 30 de junio el líder del partido de derecha Lega, Matteo Salvini, anunció durante una entrevista con la emisora radial Rtl 102.5 que su bloque no apoyaría el proyecto.

El senador italiano declaró que no estaba completamente a favor de todos los aspectos del proyecto de ley “contra la homofobia” conocido en Italia como “DDL Zan”, en honor al diputado italiano y activista LGBT Alessandro Zan, integrante del Partido Demócrata y propulsor de la legislación en el Congreso.

Salvini, quien supo ser vicepresidente y ministro del Interior del gobierno entre 2018 y 2019, sostuvo que se encontraba preocupado que el proyecto de ley restringiera la libertad de pensamiento y expresión. Sin embargo, el líder político expresó que no se opone a penas más duras para quienes cometen actos de violencia concretos contra las personas por sus preferencias sexuales. 

Nome: Ddl. Cognome: Zan - la Repubblica
Alessandro Zan, impulsor de la ley “contra la homotransfobia” en el Congreso

Otro actor importante que expresó su posición con respecto al proyecto de ley fue el Vaticano. Según reveló el diario italiano Il Corriere della Sera, el secretario de Relaciones con los Estados del Vaticano, Paul Gallagher, presentó una carta abierta ante la Embajada Italiana de la Santa Sede, que señala que “algunos contenidos actuales de la propuesta legislativa que se está examinando en el Senado reducen la libertad garantizada a la Iglesia católica por el artículo 2 del acuerdo de revisión del Concordato”. Este acuerdo regula las relaciones entre la Iglesia y el Estado firmado durante el gobierno de Bettino Craxi en 1984.

Puntualmente, el Vaticano ha alzado la voz contra la disposición que prevé que las escuelas católicas privadas serían obligadas a organizar actividades “de concientización de género” durante la futura jornada Nacional contra la Homofobia, pautada para todos los 17 de mayo según este proyecto de ley. Además, la institución liderada por el Papa Francisco considera que el proyecto de ley ataca contra la libertad de pensamiento de los católicos.

Si bien parecía que Salvini solo no podría frenar la aprobación del proyecto -que ya recibió media sanción en la Cámara de Diputados pero espera votación en el Senado- este lunes el bloque de Italia Viva, el partido socialdemócrata de Matteo Renzi, ex primer ministro y uno de los principales líderes opositores, ha adherido a la propuesta de cambiar el texto de la ley Zan.

En caso de aprobarse estas modificaciones en el Senado, se reiniciaría el proceso parlamentario y se debería volver a votar en la Cámara de Diputados.

¿Qué establecería la Ley Zan? 

El actual proyecto de ley pretende modificar una ley de 1993 con la que se castiga la comisión e incitación de la violencia y discriminación por motivos raciales, étnicos, religiosos o de nacionalidad, para incluir “la orientación sexual e identidad de género”. Esta misma ley establece una pena desde los seis meses hasta los 4 años de cárcel.

Los cambios más polémicos en la ley proponen penas incluso por discriminación en el ámbito público, que abarca hasta subir una publicación “homofóbica” a las redes sociales. Además, se establecen actividades obligatorias de promoción de la diversidad sexual en escuelas y centro de menores.

Giorgia Meloni, líder del partido conservador Fratelli D’Italia, luego de la nota enviada por la Santa Sede, sostuvo que la ley Zan plantea una cuestión de “disputa entre dos estados soberanos que tienen un Concordato, que una de las dos partes cree que corre peligro de ser violado y que la más correcto sería suspender el debate”.

El proyecto de ley se encuentra atravesando un terreno sinuoso como consecuencia del “obstruccionismo”, según denunció el Partido Demócrata, ya que se encuentra trabado por el Presidente de la Comisión de Justicia del Senado, Andrea Ostellari, miembro de La Lega, hasta que una mayoría parlamentaria se ponga de acuerdo para votarla o modificarla.


Por Tadeo Pittari, para La Derecha Diario

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