La administración de Donald Trump afirmó que la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, máximo líder del Tren de Aragua, constituye un mensaje directo para las organizaciones criminales que operan en América Latina. Tras el operativo militar estadounidense que acabó con la vida del jefe de la banda venezolana, funcionarios de Washington aseguraron que “no existe refugio para los narcoterroristas”.
Voceros del gobierno estadounidense señalaron que la operación demuestra la capacidad de Estados Unidos para actuar contra grupos criminales considerados una amenaza para la seguridad hemisférica. Las autoridades remarcaron que el objetivo no fue únicamente neutralizar a un líder criminal, sino también advertir a otras organizaciones que puedan intentar expandir sus actividades por la región.












