Decenas de miles de manifestantes se concentraron en la Avenida Paulista contra el presidente y el juez Alexandre de Moraes. La divulgación de mensajes recuperados por la Policía Federal abrió una de las mayores crisis institucionales recientes del Supremo Tribunal Federal.
Brasil vivió este lunes una nueva jornada de fuerte movilización política. Decenas de miles de personas se concentraron en la Avenida Paulista, en São Paulo, para protestar contra el dictador Luiz Inácio Lula da Silva y el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes, mientras expresaban su respaldo al juez André Mendonça, quien autorizó la apertura de parte de la investigación vinculada al Banco Master.
El trasfondo de la protesta es la crisis provocada por las revelaciones sobre Daniel Vorcaro, antiguo propietario del Banco Master, investigado por un gigantesco esquema de fraude financiero. Documentos de la Policía Federal divulgados por Mendonça muestran que Vorcaro mantenía comunicaciones con Moraes y buscaba su ayuda mientras aumentaba la presión de las autoridades sobre la entidad.
La manifestación en contra del dictador Lula da Silva
Uno de los elementos más comprometedores del expediente es un mensaje enviado por Vorcaro pocos días antes de su detención. Según el material policial, el banquero consultó a Moraes si debía abandonar Brasil y preguntó si tenía que estar fuera del país el lunes. En otros mensajes, solicitó ayuda para frenar medidas contra Banco Master y pidió que se utilizara influencia ante la Policía Federal y la Fiscalía.
La investigación también puso bajo la lupa la relación económica entre el entorno familiar del magistrado y el banco. La Policía Federal identificó un contrato por aproximadamente 130 millones de reales, unos 25 millones de dólares, entre Banco Master y el estudio jurídico de Viviane Barci de Moraes, esposa del juez.
Según los investigadores, además, registros digitales muestran que alguien identificado como “Ministro Alexandre de Moraes” intervino en la edición del contrato.
El ministro del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes
El escándalo llega en el peor momento para Lula. Las elecciones presidenciales están previstas para el 4 de octubre, y la oposición intenta convertir la crisis del Supremo en uno de los principales temas de campaña. El régimen, por su parte, comenzó a hablar de una reforma del Poder Judicial y de mecanismos de mayor transparencia, buscando evitar que el caso termine golpeando directamente al presidente.
La protesta de São Paulo demuestra que el caso Banco Master dejó de ser solamente una investigación financiera. Se transformó en una disputa sobre los límites del poder judicial, la transparencia de las instituciones y la independencia de quienes deben garantizar el cumplimiento de la ley.