La contienda por la alcaldía de Nueva York ha tomado un giro alarmante con la victoria de Zohran Mamdani en las primarias demócratas, un individuo de orígenes foráneos y con ideas que rozan el extremismo. Su propuesta de un "impuesto a los blancos", disfrazada de una reforma de impuestos a la propiedad, ha encendido las alarmas de todo ciudadano que valora la igualdad ante la ley.
El documento electoral de Mamdani no deja lugar a dudas sobre su intención de redistribuir la riqueza de manera coercitiva y discriminatoria. Bajo el pretexto de un "sistema de impuestos a la propiedad desequilibrado", el candidato demócrata, de origen ugandés y musulmán, propone una reestructuración fiscal que, en la práctica, castigaría a los "barrios más ricos y blancos" de Nueva York.
















