El régimen venezolano activó un decreto de excepción firmado por Nicolás Maduro antes de su detención.
Compartir:
El régimen chavista declaró el Estado de Conmoción Exterior en todo el territorio venezolano y avanzó con un endurecimiento sin precedentes del control interno, habilitando la búsqueda y captura de ciudadanos acusados de apoyar la intervención estadounidense que derivó en la caída del exdictador Nicolás Maduro.
La medida fue anunciada por Delcy Rodríguez, quien ejerce como presidente del régimen, y se instrumentó mediante el Decreto N° 5.200, fechado el sábado y firmado por Maduro horas antes de su detención. El texto fue refrendado por el gabinete chavista y publicado en la Gaceta Oficial, otorgándole fuerza de ley inmediata.
Un decreto de excepción para blindar al régimen
El decreto sostiene que Venezuela enfrenta un escenario de “hostilidad externa sin precedentes” y acusa a Estados Unidos de una presunta agresión armada. En ese marco, el régimen invoca los artículos 337, 338 y 339 de la Constitución venezolana y la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción para suspender garantías constitucionales.
Entre las primeras medidas ordenadas figura la movilización inmediata de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y la utilización de “todo el potencial existente como poder nacional”, una fórmula que en la práctica habilita la militarización total del país.
El chavismo decretó el Estado de Conmoción Exterior y habilitó detenciones masivas
Búsqueda y captura en todo el territorio
Uno de los puntos más alarmantes del decreto es la orden explícita de búsqueda y captura de personas señaladas por el régimen como colaboradoras o promotoras del operativo estadounidense.
El texto dispone que:
Todas las fuerzas policiales nacionales, provinciales y municipales deberán actuar de forma inmediata
Los detenidos serán puestos a disposición del Ministerio Público
Se activa la cooperación obligatoria entre fuerzas civiles y militares
La redacción amplia y ambigua del decreto deja la puerta abierta a detenciones arbitrarias, en línea con los métodos históricos del chavismo para sofocar disidencias.
Militarización de servicios y control total
El Estado de Conmoción Exterior también ordena la militarización transitoria de la infraestructura crítica, incluyendo:
Servicios públicos esenciales
Industria petrolera
Industrias básicas estratégicas
Los trabajadores de estos sectores pasan temporalmente a un régimen militar, mientras se refuerza el control de fronteras terrestres, aéreas y marítimas.
El chavismo decretó el Estado de Conmoción Exterior y habilitó detenciones masivas
Además, el decreto faculta al Ejecutivo a restringir o suspender:
El libre tránsito
El ingreso y egreso del país
Reuniones y manifestaciones públicas
Duración y alcance político
La vigencia inicial del Estado de Conmoción Exterior es de 90 días, con posibilidad de prórroga por una única vez. Durante ese período quedan suspendidas todas las normas legales incompatibles con el decreto, que será remitido formalmente a la Asamblea Nacional y al Tribunal Supremo de Justicia, ambos bajo control chavista.
El texto finaliza con un llamado a la población a colaborar activamente con el régimen en una supuesta “unión cívico-militar-policial”, una consigna clásica del aparato chavista en momentos de crisis.
Mientras Estados Unidos avanza con una estrategia de orden y transición, respaldada por gobiernos alineados con Occidente —entre ellos la Argentina de Javier Milei—, el chavismo responde con más autoritarismo, más control y más persecución interna, dejando en evidencia su fragilidad política tras la caída de Maduro.