China elevó nuevamente las tensiones comerciales con Estados Unidos al anunciar nuevas medidas arancelarias contra las importaciones de nueces ''pecans'' estadounidenses, en una decisión que refuerza las críticas sobre el uso de la política comercial por parte del régimen de Xi Jinping como herramienta de presión política.
A partir del 11 de agosto, los importadores chinos de pecans procedentes de Estados Unidos deberán entregar a las autoridades aduaneras un depósito equivalente al 54,3% del valor de las mercancías, según informó el Ministerio de Comercio chino. Los importadores de pecans mexicanas también estarán sujetos a depósitos, aunque las tasas oscilarán entre el 17,8% y el 51,6%, dependiendo del productor.
Beijing justificó la medida alegando que las pecans estadounidenses y mexicanas estarían siendo vendidas en China a precios artificialmente bajos, una práctica conocida como ''dumping'', y que esto habría perjudicado a los productores nacionales. Sin embargo, el propio Ministerio de Comercio reconoció que la investigación continúa y que la determinación todavía no es definitiva.
El régimen de Xi Jinping aplicó elevados aranceles contra las nueces pecans estadounidenses y tensa nuevamente las relaciones comerciales
En el caso estadounidense, las autoridades chinas señalaron que los productores enfrentaron tasas más elevadas porque ninguno respondió a la investigación. La medida, por tanto, genera dudas sobre la proporcionalidad de la respuesta de Beijing y alimenta las acusaciones de que el régimen de Xi utiliza investigaciones comerciales para aumentar la presión sobre empresas y productores extranjeros.
El impacto sobre los exportadores estadounidenses ya es considerable. Las ventas de pecans de Estados Unidos a China cayeron desde 26,5 millones de dólares en enero de 2024 hasta apenas 123.000 dólares en abril de este año. Además, no se registraron importaciones estadounidenses en mayo ni junio, según los datos aduaneros chinos.
La situación probablemente empeorará para los productores estadounidenses. China depende cada vez más de otros proveedores, particularmente Sudáfrica, que se convirtió en su principal fuente de pecans. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos atribuyó previamente la caída de las exportaciones estadounidenses a la menor oferta mundial y a los aranceles chinos aplicados a los frutos secos estadounidenses.
Actualmente, Beijing mantiene un arancel retaliatorio del 10% sobre las pecans y otros productos estadounidenses, como parte de un acuerdo comercial provisional alcanzado en octubre de 2025. La nueva exigencia de depósitos aumenta todavía más las dificultades para los productores estadounidenses que intentan competir en el mercado chino.
Las exportaciones estadounidenses de nueces pecans a China han alcanzado meramente los 123.000 dólares hasta Abril del presente año
Xi Jinping aumenta la presión sobre empresas estadounidenses
La decisión llega en un momento especialmente delicado, apenas semanas antes de una cumbre prevista entre Xi Jinping y el presidente Donald Trump en Washington el 24 de septiembre. En lugar de reducir las tensiones antes del encuentro, Beijing ha adoptado recientemente una serie de medidas contra intereses estadounidenses.
Menos de una semana antes del anuncio sobre las pecans, China endureció los controles a las exportaciones de drones hacia Estados Unidos y colocó a varias empresas estadounidenses en una lista negra. Beijing también anunció una investigación de seguridad nacional sobre impresoras y otros equipos de oficina importados, una medida que presentó como represalia por las restricciones tecnológicas estadounidenses y las sanciones contra compañías chinas vinculadas a acusaciones de trabajo forzoso.
Además, el principal organismo chino de ciberseguridad abrió una revisión sobre los productos de ''Palo Alto Networks'', empresa estadounidense especializada en seguridad informática que ha investigado extensamente campañas de espionaje cibernético atribuidas a Beijing.
Esta nueva decisión arancelaria eleva las tensiones entre ambas potencias frente a una cumbre que se celebrará entre Trump y Xi Jinping el próximo mes de septiembre
La sucesión de medidas refleja una estrategia cada vez más agresiva del régimen de Xi, que utiliza el comercio, la tecnología y la regulación como instrumentos de presión contra Estados Unidos y sus aliados. La disputa por las pecans puede parecer limitada frente a otros conflictos comerciales, pero forma parte de un patrón más amplio de represalias que amenaza con dificultar cualquier intento de estabilizar las relaciones entre las dos mayores economías del mundo.
La investigación sobre las pecans estadounidenses y mexicanas comenzó en septiembre de 2025. Analistas ya habían advertido entonces que Beijing podía estar enviando un mensaje a México y otros países latinoamericanos: acercarse comercialmente a Washington y respaldar medidas contra productos chinos podría generar consecuencias económicas.