China ha reafirmado su apoyo a Irán frente a lo que califica como ''intimidación'' internacional, en un gesto que refleja el creciente papel de Pekín en Medio Oriente y su interés en consolidar su influencia en una región clave para la seguridad global y el suministro energético.
El canciller chino, Wang Yi, expresó este respaldo durante una reunión con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, en la ciudad de Tianjin, al margen del encuentro del Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), organismo regional que incluye también a Rusia.
Durante el encuentro, Wang enfatizó el compromiso de China con la defensa de la soberanía iraní y su dignidad nacional, criticando las políticas de ''poder e intimidación'' sin mencionar directamente a Estados Unidos o Israel, aunque la referencia es clara tras los recientes ataques israelíes y estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes. Pekín también condenó dichos ataques y se ofreció como mediador para restablecer la paz en la región.

El canciller chino declaró que ''China continuará apoyando a Irán en la defensa de su soberanía nacional y dignidad, resistiendo la política de poder y el acoso, y defendiendo sus derechos legítimos mediante la negociación política.'' Wang destacó que su país valora profundamente el compromiso de Irán de no desarrollar armas nucleares y respeta su derecho al uso pacífico de la energía nuclear.
En respuesta, Araghchi reiteró que Irán no busca desarrollar armas nucleares, pero se niega a renunciar a su derecho al uso pacífico de la energía nuclear. Afirmó que su país está dispuesto a reanudar las negociaciones sobre el programa nuclear ''sobre la base de igualdad y respeto'', tras cinco rondas de diálogo con Estados Unidos antes de los recientes ataques.
El respaldo chino se da en un contexto en el que Irán intenta reforzar su apoyo internacional ante las crecientes tensiones con Estados Unidos e Israel.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que no tenía prisa por retomar las negociaciones con Irán tras haber aniquilado sus instalaciones nucleares mediante ataques, según sus propias palabras.










