China revela sus planes para bloquear Starlink en su territorio con una red de drones
El régimen de Xi Jinping quiere sabotear el funcionamiento de Starlink sobre Taiwán
porFrancisco Leguizamón
internacionales
El régimen de Xi Jinping planea realizar una simulación con el fin de imponer un bloqueo total de las comunicaciones sobre la isla.
Un reciente informe reveló que un equipo del Instituto de Tecnología de Beijing llevó a cabo una simulación destinada a evaluar la posibilidad de bloquear por completo las comunicaciones de Starlink sobre Taiwán.
El experimento plantea el uso de entre 1.000 y 2.000 drones o globos estratosféricos, equipados con sistemas de interferencia electrónica, para formar un ''escudo electromagnético'' capaz de interrumpir la conexión entre la constelación satelital de SpaceX y los usuarios en tierra.
Según la investigación, los dispositivos deberían volar a 20 kilómetros de altitud y situarse a pocos kilómetros entre sí, generando un campo de interferencia continuo suficiente para cubrir toda la isla.
China pretende crear un ''escudo electromagnético'' para bloquear el funcionamiento de Starlink
El estudio indica que, en condiciones ideales, 935 nodos de ''jamming'' de alta potencia serían suficientes para lograr el bloqueo total. No obstante, si se recurriera a drones más económicos y menos potentes, el número ascendería a cerca de dos mil unidades.
Aunque el modelo matemático sugiere que el plan es técnicamente posible, los propios investigadores advierten que su implementación requeriría una logística enorme, un control aéreo preciso y recursos militares significativos.
Subrayan, además, que el despliegue solo sería viable si Taiwán careciera de defensas antiaéreas operativas, lo cual obligaría a China a neutralizar previamente los sistemas de radar y misiles taiwaneses en una operación militar de gran envergadura.
El estudio forma parte de un conjunto más amplio de propuestas chinas para contrarrestar la influencia global de Starlink, cuyos satélites ya representan dos tercios de los activos en órbita baja.
China emplearía cerca de 2.000 drones para llevar a cabo el experimento
Entre otras medidas analizadas figuran el uso de láseres de alta energía, incluso desde submarinos, el diseño de satélites capaces de interferir o capturar vehículos Starlink y hasta estrategias de sabotaje industrial para cortar el suministro de componentes claves. Algunos documentos contemplan también alternativas diplomáticas para limitar la expansión de redes satelitales comerciales.
Pese a ello, el proyecto del ''escudo electromagnético'' ha despertado críticas y escepticismo. Analistas señalan que China apuesta por soluciones tecnológicas extremas, de alto costo y dudoso valor práctico, mientras subestima la capacidad de Starlink para resistir interferencias.
Asimismo, advierten que cualquier intento de bloquear una infraestructura satelital podría interpretarse como una escalada militar, con riesgos de provocar una fuerte respuesta internacional.
Taiwán enfrenta constantes amenazas a su soberanía por parte de China
La operación también es vista como contradictoria con la narrativa china de respeto a la soberanía y la estabilidad regional. Expertos subrayan que interferir deliberadamente en comunicaciones civiles y militares de una población entera representaría una violación de normas internacionales y un acto altamente desestabilizador.
El rápido crecimiento de Starlink preocupa a Beijing por su impacto en el equilibrio tecnológico y militar, especialmente tras su uso efectivo en conflictos como el de Ucrania. Sin embargo, la estrategia china, centrada en medidas de coerción tecnológica en lugar de alternativas diplomáticas o competitivas, ha generado nuevas dudas sobre la orientación militarizada de su política espacial.