El Gobierno de Abelardo de la Espriella formalizó la ruptura de los vínculos diplomáticos con Teherán el 19 de septiembre y señaló como motivos la seguridad nacional, los derechos humanos, y el terrorismo.
El Gobierno de Colombia anunció este jueves la ruptura formal de sus relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán, una decisión que entró en vigor el pasado 19 de septiembre y que fue comunicada públicamente por la Cancillería cinco días después. Bogotá explicó que la medida responde a las nuevas prioridades de su política exterior en materia de seguridad nacional y hemisférica y de lucha contra el crimen transnacional.
Entre los argumentos presentados por el Gobierno colombiano aparecen los presuntos vínculos de las autoridades iraníes con grupos terroristas internacionales y organizaciones narcoterroristas. La Cancillería también mencionó las violaciones de derechos humanos cometidas dentro de Irán, los ataques contra países que no forman parte directamente del conflicto en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Javier Milei junto a Abelardo de la Espriella
Según el comunicado oficial, estos acontecimientos provocaron un deterioro de la confianza de Bogotá hacia el Gobierno iraní. La Cancillería señaló que la defensa de la soberanía nacional constituye uno de los ejes de la política exterior de la administración de Abelardo de la Espriella y que Colombia buscará reforzar sus mecanismos de seguridad frente a amenazas externas.
En paralelo, Bogotá anunció una segunda medida contra una de las principales estructuras militares de la República Islámica. El Gobierno colombiano declaró como grupo terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), conocido como IRGC por sus siglas en inglés. La Cancillería justificó la decisión señalando que la organización reprime a la población iraní y realiza operaciones fuera de las fronteras de Irán.
Colombia afirmó además que el CGRI ya está clasificado como organización terrorista por la Unión Europea, Estados Unidos y otros países de distintas regiones. A partir de la declaración, Bogotá anunció que reforzará los controles para impedir el ingreso al territorio colombiano de personas asociadas con esa organización.
Terroristas de la Guardia Revolucionaria de Irán
La ruptura coloca a Colombia entre los países latinoamericanos que han adoptado medidas diplomáticas contra Teherán durante la actual crisis regional. Perú había anunciado el 1 de septiembre una decisión similar, argumentando preocupaciones relacionadas con los derechos humanos, la libertad de prensa, la persecución de opositores, las restricciones en el estrecho de Ormuz y la cooperación de Irán con el OIEA.
La decisión de Bogotá representa así un cambio significativo en su relación con Teherán y vincula explícitamente la política hacia Irán con la agenda de seguridad nacional, terrorismo, derechos humanos y no proliferación nuclear del nuevo Gobierno colombiano.