La estabilidad democrática del Perú se encuentra bajo el asedio de la extrema izquierda. Tras verse superado en las urnas, el partido del aspirante comunista y representante del encarcelado Pedro Castillo, Roberto Sánchez, ha iniciado una ofensiva legal contra el sistema electoral para desconocer su derrota. El principal instrumento de esta estrategia es un recurso interpuesto ante el Poder Judicial que pretende dejar sin efecto la participación de los peruanos que residen fuera del país.
El vocero de la agrupación y exministro, Walter Ayala, confirmó la presentación de una demanda de amparo para anular la Resolución Jefatural N.° 90-2026-JN/ONPE, norma técnica que reguló el sufragio en el exterior durante este proceso electoral. Según el argumento de Ayala, esta disposición “nunca debió existir” y, al ser supuestamente nula, “todo se cae”, alegando falazmente que “Roberto Sánchez ganó en el Perú”. Con esta maniobra, el sector radical busca ignorar el 65% de respaldo que obtuvo Keiko Fujimori fuera de nuestras fronteras.













