China cerró 670 bancos durante 2025, una cifra récord que representa casi una cuarta parte de las entidades que operaban en el país. El proceso redujo el número total de instituciones bancarias a 3.139 y se concentró principalmente en bancos rurales y pequeños prestamistas regionales, según datos de la Autoridad Nacional de Regulación Financiera de China.
La reducción forma parte de una estrategia de consolidación impulsada por las autoridades para limitar los riesgos de liquidez y evitar posibles corridas bancarias. En la mayoría de los casos, los cierres no implicaron una liquidación directa, sino fusiones y absorciones de entidades pequeñas por bancos comerciales rurales de mayor tamaño y bajo control estatal.














