La ciudadanía en Estados Unidos ha marcado un hito histórico al respaldar masivamente el retorno al sentido común e impulsar la protección irrestricta de las mujeres y niñas frente al avance de la agenda radical. En cuatro estados de la nación, la voluntad popular se manifestó con claridad para aprobar referéndums y medidas legislativas orientadas a erradicar la intromisión de hombres biológicos en deportes femeninos, así como en baños femeninos y vestuarios femeninos. Esta arrolladora victoria electoral ratifica la dirección política y el liderazgo del gobierno de Donald Trump, cuyo compromiso firme con la biología y la equidad deportiva encuentra un profundo respaldo en la sociedad americana.
El foco absoluto de estas iniciativas ciudadanas responde al imperativo moral de reservar las competencias deportivas femeninas para mujeres de sexo biológico femenino, deteniendo el degeneramiento impulsado por los promotores de la ideología de género que amenazaba la integridad y privacidad de las atletas en todo el país.
















