El dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, rechazó de manera categórica la posibilidad de convocar a nuevas elecciones en el país y dejó en claro su intención de impedir cualquier avance de la oposición, que desde hace años denuncia irregularidades y restricciones a las libertades civiles.
Durante un acto realizado en Managua por el 47 aniversario de la revolución sandinista, el mandatario afirmó que los sectores opositores permanecen “agazapados”, en su mayoría fuera del país, y descartó de plano cualquier escenario de competencia electoral.
“Ya quisieran ellos ganar elecciones para hacer reales (ganar dinero) con las escuelas. Pero que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones, para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el gobierno, atrapar el poder”, sostuvo.











