La dictadora interina Delcy Rodríguez anunció que colaborará con Estados Unidos en su agenda con Venezuela para la transición
Tras la operación de Trump, Venezuela coopera con la agenda propuesta por Estados Unidos
porRedacción
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El régimen venezolano moderó su discurso y pidió diálogo con EE.UU. en un mensaje dirigido a Trump.
La dictadora interina, Delcy Rodríguez, difundió un mensaje público dirigido “al mundo y a los Estados Unidos”. A lo largo de este, se puede denotar que el régimen chavista abandona su retórica confrontativa y plantea abiertamente la posibilidad de cooperación con Washington. El comunicado marca un quiebre discursivo luego de años de enfrentamiento, sanciones y aislamiento internacional.
“Venezuela reafirma su compromiso con la paz y la convivencia pacífica”, sostuvo Rodríguez. Y agregó que el país aspira a vivir “sin amenazas externas, en un entorno de respeto y cooperación internacional”. La insistencia en la ausencia de amenazas revela más que una postura pacifista: expone la preocupación del régimen por su posición de vulnerabilidad frente a la presión externa.
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El reconocimiento de su falta de poder
En otro tramo del mensaje, Rodríguez afirmó: “Consideramos prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso entre EE.UU. y Venezuela”. Esto demuestra que la cooperación con Estados Unidos pasó a convertirse en una necesidad estratégica.
La dirigente chavista, extendió una invitación explícita al gobierno estadounidense para avanzar en una agenda de cooperación. "Invitamos al gobierno estadounidense a colaborar con nosotros en una agenda de cooperación orientada al desarrollo compartido en el marco del derecho internacional para fortalecer la convivencia comunitaria duradera.", expresó.
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El punto más elocuente del comunicado llega con la mención directa al presidente estadounidense: “Presidente Donald Trump: nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra”. La referencia explícita a Donald Trump confirma que el chavismo identifica en su liderazgo al actor clave del escenario regional.
Lejos de la retórica antiimperialista tradicional, el régimen opta ahora por interpelar a Trump como un interlocutor válido. Reconoce su capacidad de presión y su rol central en la política hacia Venezuela.
El intento de maquillar un quiebre
Rodríguez buscó presentar este giro como una continuidad del discurso oficial, al afirmar que “ese ha sido siempre el mensaje del presidente Nicolás Maduro”. Sin embargo, la frase contrasta con décadas de confrontación, expropiaciones de activos extranjeros, expulsión de diplomáticos y ruptura sistemática con Estados Unidos.
La mención a Nicolás Maduro intenta encuadrar el cambio de tono como una decisión soberana, cuando en los hechos responde a la pérdida de margen de maniobra del régimen. Esta falta de salida, lleva a la necesidad de abrir canales de negociación desde una posición defensiva.
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Qué anticipa este mensaje
El comunicado no refleja una transformación ideológica ni un compromiso genuino con la democracia, sino una adaptación forzada a un escenario adverso. El chavismo busca reducir presiones, ganar tiempo y preservar poder en un contexto de deterioro económico, desgaste interno y aislamiento regional.
El mensaje de Delcy Rodríguez confirma que, cuando el costo de sostener la confrontación se vuelve demasiado alto, incluso los regímenes más cerrados ajustan su discurso. Y una vez más, es la presión de Estados Unidos —con Trump como figura central— la que empuja al chavismo a retroceder y a sentarse a la mesa de negociación.
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