El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que EEUU debería mantenerse al margen de la guerra civil en Siria, en medio de una ofensiva de múltiples facciones rebeldes que alcanzaron los alrededores de la capital siria.
En una publicación en sus redes sociales, el presidente electo expreso que: "ESTA NO ES NUESTRA LUCHA".
Estas declaraciones representan las primeras opiniones de Trump sobre la ofensiva rebelde y se realizaron mientras estaba en París para asistir a la reapertura de la catedral de Notre Dame.
Trump enfatizó que el dictador sirio, Bashar al-Assad, no merecía el respaldo de Estados Unidos para mantenerse en el poder.
"Los combatientes de la oposición en Siria, en una acción sin precedentes, han tomado por completo numerosas ciudades, en una ofensiva altamente coordinada, y ahora están en las afueras de Damasco, obviamente preparándose para hacer un gran movimiento para eliminar a Assad", expresó Trump en su mensaje.
Según el Gobierno de Joe Biden, el rápido avance de los rebeldes hacia Damasco evidencia la distracción de Rusia e Irán, quienes respaldan a Assad, debido a la guerra en Ucrania y otros conflictos internacionales.
Actualmente, Estados Unidos mantiene aproximadamente 900 tropas en el noreste de Siria, una zona controlada por la oposición, y colabora con fuerzas kurdas sirias para "prevenir un resurgimiento del Estado Islámico".








