El Gobierno de Ecuador anunció un nuevo toque de queda en cinco provincias de la región costera, entre el 1 y el 10 de noviembre de 2026, con el objetivo de facilitar las operaciones de seguridad contra las organizaciones criminales que operan en el país. La medida coincidirá con el feriado por el Día de los Difuntos y la Independencia de Cuenca, un período que suele incrementar los desplazamientos internos y la actividad turística.
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó el jueves 15 de octubre que las restricciones alcanzarán a Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Esmeraldas. La provincia de Santa Elena, que había sido mencionada entre las zonas costeras sujetas a posibles medidas, finalmente no estará incluida en el dispositivo.














