Un informe interno de PDVSA revela un esquema masivo de desvío de recursos vinculado al entorno de Maduro.
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Un informe interno de la petrolera estatal venezolana PDVSA reveló que empresas fantasma vinculadas al entorno de Nicolás Maduro desviaron al menos 11.000 millones de dólares en ingresos petroleros entre 2021 y 2022, en lo que aparece como uno de los mayores escándalos financieros recientes del país.
Según la documentación, las compañías involucradas exportaron grandes volúmenes de crudo sin que la estatal recibiera los pagos correspondientes, lo que implicó una pérdida millonaria para las arcas públicas.
El esquema habría sido coordinado por empresarios cercanos al poder, con un rol central atribuido a Carlos Malpica Flores, exfuncionario clave en el área financiera del gobierno y con acceso privilegiado a operaciones petroleras.
El exdictador Nicolas Maduro junto al comunista Lula da Silva
Los registros indican que estas operaciones se realizaron a través de contratos asignados a compañías pantalla, que actuaban por fuera de los canales oficiales de comercialización. Como resultado, el petróleo fue vendido en mercados internacionales sin que los ingresos ingresaran a PDVSA.
El impacto económico es significativo. De acuerdo con datos del Banco Central de Venezuela citados en la investigación, el monto desviado representa aproximadamente la mitad de los ingresos petroleros del país en ese período, lo que evidencia la magnitud del esquema.
Además, informes complementarios señalan que entre 2019 y 2022 salieron del país cerca de 240 cargamentos de crudo sin pago, lo que elevó el perjuicio total a unos 13.000 millones de dólares.
Entre las empresas involucradas figura una firma registrada en China que llegó a convertirse en uno de los principales exportadores de petróleo venezolano, operando bajo condiciones poco claras y con mecanismos de pago atípicos, incluyendo transacciones en moneda local en lugar de divisas.
Sede de la petrolera estatal venezolana PDVSA
El caso pone nuevamente en el centro del debate la falta de transparencia en la gestión de los recursos públicos en Venezuela, especialmente en el sector petrolero, históricamente la principal fuente de ingresos del país.
Este tipo de esquemas no solo afecta las finanzas estatales, sino que también debilita la capacidad del país para sostener su economía en un contexto de crisis prolongada.
La revelación de estos documentos refuerza las denuncias sobre irregularidades en PDVSA y plantea interrogantes sobre el destino de miles de millones de dólares generados por la exportación de petróleo.
En este contexto, el escándalo expone la dimensión de los problemas estructurales en la administración de los recursos energéticos venezolanos y sus consecuencias económicas a largo plazo.