Más de 5.000 migrantes ingresaron ilegalmente por vía terrestre hasta el 15 de agosto, sin contar todavía la llegada masiva registrada durante la crisis fronteriza de finales de julio.
El repunte de la inmigración ilegal en España se concentra especialmente en Ceuta, donde las entradas por tierra aumentaron un 191,1% durante los primeros ocho meses de 2026. Según el último balance del Ministerio del Interior, 5.013 migrantes habían ingresado ilegalmente a la ciudad autónoma hasta el 15 de agosto, frente a los 1.722 registrados durante el mismo período de 2025.
La cifra supone 3.291 entradas más que el año anterior y adquiere especial relevancia porque el balance oficial todavía no incluye la llegada masiva de migrantes ocurrida los días 30 y 31 de julio, cuando miles de personas intentaron atravesar la frontera desde Marruecos. Interior mantiene esas entradas fuera de la estadística a la espera de realizar un análisis específico.
Inmigrantes ilegales entrando a Ceuta
El incremento registrado en Ceuta contrasta con la evolución general de la inmigración ilegal en España. En el conjunto del país, las llegadas han disminuido un 9,4% respecto del mismo período de 2025. Esto significa que, mientras el volumen total de entradas se reduce, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla están experimentando un fuerte aumento de los cruces irregulares por sus fronteras terrestres.
Melilla presenta incluso un incremento porcentual superior al de Ceuta. Hasta el 15 de agosto, las autoridades contabilizaron 548 entradas ilegales por tierra, frente a las 166 del año pasado. Esto representa un aumento del 230,1%, equivalente a 382 personas más. Por vía marítima, en cambio, las cifras son considerablemente menores: 18 llegadas frente a 15 en 2025.
Canarias, que durante los últimos años se convirtió en uno de los principales puntos de llegada, registra una fuerte reducción debido al ingreso masivo por Ceuta y Melilla. Hasta el 15 de agosto habían llegado ilegalmente al archipiélago 4.808 personas en 64 embarcaciones, frente a las 11.883 personas que lo hicieron en 196 embarcaciones durante el mismo período de 2025. La caída alcanza el 59,5%.
Policías en la frontera de Melilla con Marruecos
En contraste, las llegadas por vía marítima a la Península aumentaron un 31,1%, pasando de 3.928 a 5.152 personas. Baleares también registró un incremento más moderado, del 2,5%.
Los datos muestran así una modificación significativa del mapa de la inmigración ilegal española durante 2026. Ceuta y Melilla concentran algunos de los mayores incrementos, mientras las llegadas a Canarias disminuyen y otras rutas adquieren mayor peso. La estadística definitiva sobre Ceuta todavía deberá incorporar los miles de migrantes que protagonizaron la crisis fronteriza de julio, por lo que el balance acumulado podría aumentar considerablemente.