Estados Unidos decidió establecer de manera permanente una unidad de drones MQ-9 Reaper en la base aérea de Kunsan, ubicada a tan solo 400 kilómetros de la costa de China. Este despliegue, anunciado por la Fuerza Aérea estadounidense, representa un cambio significativo en la estrategia de defensa en Asia Oriental y consolida la presencia militar en Corea del Sur.
El escuadrón reactivado, denominado 431st Expeditionary Reconnaissance Squadron, operará desde la costa oeste surcoreana, reforzando la capacidad de inteligencia, vigilancia y reconocimiento de Washington y Seúl en el teatro del Indo-Pacífico.
Capacidades del MQ-9 Reaper
Los drones MQ-9 Reaper se destacan por su versatilidad. Con un alcance de más de 2.500 kilómetros y la posibilidad de reabastecimiento aéreo, pueden permanecer en operación durante largos periodos. Además, están equipados para portar misiles Hellfire y bombas guiadas por láser, lo que los convierte en una plataforma capaz de cumplir tanto misiones de reconocimiento como de combate.

Su radio de acción incluye no solo Corea del Norte y la zona desmilitarizada, sino también Taiwán, el mar de China Oriental e incluso el mar de Bohai, donde China desarrolla maniobras militares con frecuencia.









