La administración de Donald Trump incluyó al Banco Internacional de Comercio de Cuba en su régimen de sanciones por prestar servicios al iraní Karafarin Bank desde al menos 2022.
Marco Rubio advirtió a Cuba que no habrá mejoras sin cambios profundos
El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones contra el régimen cubano al designar al Banco Internacional de Comercio de Cuba (BICSA) por sus vínculos financieros con el banco iraní Karafarin, una institución sancionada por Washington desde 2020.
La medida fue comunicada por el secretario de Estado, Marco Rubio, y forma parte de la estrategia de la administración de Donald Trump para restringir las operaciones financieras de los regímenes de Cuba e Irán.
La designación implica el bloqueo de los bienes y activos de BICSA que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense, además de la prohibición general de realizar transacciones con la entidad para las personas y empresas sujetas a la legislación de Estados Unidos.
El dictador cubano Miguel Díaz-Canel
Según el Departamento de Estado, BICSA prestó servicios financieros a Karafarin Bank desde al menos 2022. Washington sostiene que estas operaciones contribuyeron a mantener relaciones económicas entre dos gobiernos a los que considera adversarios de sus intereses de seguridad. El comunicado oficial, sin embargo, no detalló las transacciones específicas que motivaron la decisión.
Rubio afirmó que Estados Unidos no tolerará que Cuba funcione como una plataforma para actores extranjeros que, según Washington, desarrollan actividades militares, de inteligencia o terroristas contra el país. El funcionario vinculó las sanciones con el objetivo de desarticular los canales de cooperación entre La Habana y Teherán.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, también advirtió a las instituciones financieras internacionales sobre los riesgos de mantener operaciones con el banco cubano.
BICSA es una entidad estatal que trabaja principalmente con empresas cubanas, compañías extranjeras que operan en la isla y sociedades mixtas. A diferencia de los bancos comerciales que atienden directamente al público, su actividad está orientada en gran medida a las operaciones empresariales y al comercio exterior.
El secretario de Estado Marco Rubio
La decisión abre un nuevo frente en la relación entre Washington y La Habana, marcada por las restricciones comerciales, la crisis energética cubana y las diferencias políticas entre ambos países. Mientras Estados Unidos sostiene que busca impedir que Cuba facilite operaciones financieras a entidades iraníes sancionadas.
Por ahora, el impacto inmediato se concentra en las operaciones de BICSA y en las entidades que mantengan relaciones con el banco. Sin embargo, la advertencia de la OFAC apunta a extender los efectos de la medida al conjunto de instituciones financieras internacionales que evalúen continuar operando con la entidad cubana.