Una encuesta reciente coordinada por UNICEF reveló que los niveles de desnutrición infantil en la Franja de Gaza se ubican por debajo o en línea con los registrados antes del conflicto entre Israel y el grupo terrorista Hamás, y por debajo de varios países de la región.
A partir de estos datos, autoridades israelíes reforzaron su rechazo a las denuncias de hambruna y apuntaron contra la construcción narrativa anti-Israel a nivel internacional, impulsada principalmente por la izquierda.
El embajador de Israel ante las Naciones Unidas, Danny Danon, sostuvo que los resultados del estudio desmienten las acusaciones contra su país. "Una vez más, los hechos se imponen a la ficción", afirmó, y agregó: "Los organismos de la ONU reconocen que la narrativa falsa contra Israel se está desmoronando".











