El especialista Eduardo Malagnino explicó que el sismo de magnitud 7,5 liberó una cantidad extraordinaria de energía acumulada durante más de un siglo.
Mientras Venezuela continúa evaluando los daños provocados por los devastadores terremotos que sacudieron el norte del país, especialistas comenzaron a explicar la enorme magnitud del fenómeno. El geólogo Eduardo Malagninoaseguró que el sismo principal, de magnitud 7,5, liberó una energía equivalente a la explosión de aproximadamente 260 bombas atómicas como la de Hiroshima, una comparación que busca ilustrar la potencia del evento sísmico.
Según explicó el experto, la energía liberada durante un terremoto aumenta de forma exponencial a medida que crece la magnitud. Por ese motivo, una diferencia aparentemente pequeña en la escala sísmica puede representar una enorme variación en la cantidad de energía acumulada y posteriormente liberada por la corteza terrestre.
El geólogo Eduardo Malagnino
El desastre ocurrió cuando dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 golpearon Venezuela con apenas segundos de diferencia. Los especialistas consideran que se trató de un inusual "doblete sísmico", un fenómeno en el que dos rupturas tectónicas de gran intensidad ocurren prácticamente de manera consecutiva.
Malagnino explicó que los movimientos estuvieron relacionados con la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana, una de las zonas tectónicas más activas de la región. La energía acumulada durante décadas o incluso más de un siglo terminó liberándose en un corto período de tiempo, generando una destrucción masiva en áreas densamente pobladas.
Los expertos también destacan que la poca profundidad de los sismos contribuyó a agravar los daños. Al producirse relativamente cerca de la superficie, las ondas sísmicas llegaron con mayor intensidad a ciudades como Caracas y La Guaira, donde se registraron derrumbes de edificios, daños en infraestructura crítica y cientos de víctimas.
Rescatistas en los escombros causados por el terremoto
Sin embargo, los especialistas advierten que la comparación con bombas nucleares es únicamente una forma de explicar la cantidad de energía liberada y no significa que los efectos físicos sean iguales. Un terremoto distribuye esa energía de manera completamente distinta a una explosión nuclear.
A medida que continúan las tareas de rescate y evaluación de daños, los científicos señalan que el evento constituye uno de los episodios sísmicos más importantes registrados en Venezuela en más de un siglo. Además, advierten que las réplicas podrían continuar durante días o semanas mientras las fallas geológicas de la región terminan de reajustarse después de la gigantesca liberación de energía.