Un supuesto “retraso” del Gobierno británico de Keir Starmer en ordenar la preservación de documentos podría haber derivado en la pérdida de pruebas clave vinculadas a los escándalos de bandas de inmigrantes ilegales vinculados a la explotación sexual, según advirtió un comité parlamentario del Reino Unido.
La preocupación se centra en la actuación del Ministerio del Interior británico, que habría demorado más de seis meses en emitir directivas para resguardar información sensible.
La advertencia fue formulada por Dame Karen Bradley, presidente del comité de Interior, quien solicitó explicaciones formales a la ministra Shabana Mahmood.












