Consultado sobre el impacto para los productores locales, Trump respondió: “Argentina está luchando por su vida”. Reafirmó su alianza con el gobierno argentino y dijo que intentará “ayudarlos a sobrevivir en un mundo libre”.
En este contexto, se debe destacar su compromiso con hacer que los alimentos sean más asequibles para los estadounidenses, una de sus promesas de campaña. Los precios del ganado han alcanzado niveles sin precedentes este año en medio de una grave escasez, lo que elevó el costo de la carne vacuna para los consumidores y eliminó miles de millones de dólares en ganancias para los empacadores.
El problema se transformó en un obstáculo para la promesa de Trump de bajar los precios de los comestibles y mantener la inflación alimentaria bajo control.














