Las oficinas de Belgian Advanced Technology Systems (BATS), una empresa belga vinculada al sector de la defensa, fueron gravemente dañadas por un incendio provocado durante un ataque antisemita ocurrido en Bélgica. No se registraron víctimas, aunque las instalaciones sufrieron importantes daños materiales.
Un grupo anónimo reivindicó el ataque mediante un comunicado y un correo electrónico firmado como “Black Fire”. En el mensaje, los responsables justificaron la acción como una ofensiva contra la industria militar y contra el estado de Israel.













