El influencer ghanés Frederick Kumi, conocido en redes sociales como ''Abu Trica'', fue extraditado a Estados Unidos para enfrentar un proceso judicial por su presunta participación en una red internacional de fraude romántico que habría estafado a decenas de adultos mayores estadounidenses por más de ocho millones de dólares. El caso se ha convertido en uno de los ejemplos más notorios del uso de las redes sociales y la inteligencia artificial para engañar a víctimas vulnerables con fines económicos.
Las autoridades estadounidenses acusan a Kumi de conspiración para cometer fraude electrónico y lavado de dinero, delitos por los que podría recibir una condena de hasta 20 años de prisión si es declarado culpable. El influencer rechazó todas las acusaciones y sostiene que no participó en las actividades criminales que le atribuyen los fiscales.
Según la investigación, la organización utilizaba herramientas de inteligencia artificial para crear identidades falsas con apariencia creíble. Esos perfiles eran empleados en redes sociales y plataformas de citas para establecer relaciones sentimentales con personas de edad avanzada.
Tras ganar su confianza mediante conversaciones frecuentes y emotivas, los estafadores comenzaban a solicitar dinero alegando emergencias médicas, gastos de viaje, oportunidades de inversión u otras necesidades urgentes completamente ficticias.













