La Ertzaintza publicó su primer informe estadístico que detalla el origen geográfico de los detenidos e investigados en Euskadi, un dato que el Gobierno vasco había evitado difundir durante años. La cifra central es contundente: el 64,21% de los arrestados entre enero y septiembre de 2025 son extranjeros, frente al 35% de españoles. Entre los investigados, los nacionales representan el 57% y los extranjeros el 42,8%, una proporción igualmente significativa.
El cambio comenzó en octubre, cuando el PNV decidió incorporar el área de procedencia de los detenidos en sus comunicados oficiales. La medida fue presentada por el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, como un gesto de “transparencia”. Sin embargo, la decisión llegó en un contexto político complicado para el nacionalismo vasco, que observa con inquietud cómo la preocupación por la inseguridad escala entre los ciudadanos.
Pais vasco.
La presión de PP y Vox también influyó. Ambos partidos exigían desde hace meses que el Gobierno vasco dejara de ocultar el origen de los delincuentes. Vox convirtió el reclamo en una bandera parlamentaria y Santiago Abascal celebró la publicación del informe asegurando que ahora “se sabe lo que antes se escondía”. Esa línea encontró eco en un electorado cansado de diagnósticos edulcorados que no coinciden con la realidad cotidiana.
EH Bildu, por su parte, reaccionó con dureza y acusó al Ejecutivo de “plegarse” al discurso de la derecha. La parlamentaria Eraitz Saez de Egilaz afirmó que el consejero actuó condicionado por Vox, intentando desviar la atención de lo esencial: las cifras provienen de un informe oficial elaborado por la propia Ertzaintza.
El detalle de los datos es imposible de ignorar. En homicidios consumados, de 13 detenidos, 7 eran extranjeros, principalmente procedentes del Magreb y Latinoamérica. En agresiones sexuales, la desproporción es aún mayor: 117 de los 172 arrestados eran extranjeros. En hurtos, 341 de los 414 detenidos no eran españoles. Y en robos con violencia e intimidación, la Ertzaintza detuvo a 358 extranjeros frente a 79 nacionales. En todos los delitos, el colectivo más numeroso dentro de los extranjeros es el de origen magrebí.
Arresto.
Las cifras obligaron al PNV a endurecer su tono. El alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, reclamó cárcel o expulsión para quienes reinciden. Y el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, vinculó el incremento del uso de armas blancas a culturas con una valoración distinta de la vida. Son declaraciones que evidencian un cambio de discurso dentro del propio nacionalismo vasco, después de años evitando tocar este tema.
La publicación del informe marca un punto de inflexión. Por primera vez, el Gobierno vasco expone la realidad de la delincuencia con datos completos, sin filtros ni eufemismos. Queda por ver si el gesto se traducirá en políticas efectivas o si será una concesión tardía ante una preocupación social que ya no podía seguir ocultándose.