El Gobierno de Italia, encabezado por la primera ministra Giorgia Meloni, anunció el despliegue de 500 soldados en Milán para reforzar la seguridad y prevenir nuevos episodios de violencia, después de dos noches consecutivas de disturbios, enfrentamientos y saqueos. La decisión fue comunicada este lunes por el vicepresidente del Ejecutivo, Matteo Salvini, líder de La Liga y oriundo de la ciudad.
Los incidentes dejaron alrededor de 160 personas detenidas e identificadas, en su mayoría jóvenes, incluidos menores de edad. Según la información difundida sobre los episodios, muchos de los involucrados actuaron con el rostro cubierto, lo que dificultó su identificación durante los disturbios.
La decisión de reforzar la presencia militar se produce en medio de la preocupación del Ejecutivo por los episodios de violencia registrados en varias ciudades italianas. El Gobierno busca recuperar la normalidad en las calles y fortalecer los mecanismos de prevención frente a nuevas situaciones de desorden público.
Meloni prepara un nuevo paquete de medidas de seguridad
El despliegue de militares en Milán forma parte de una estrategia más amplia que el Gobierno italiano prevé desarrollar mediante nuevas disposiciones de seguridad. El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar un paquete de medidas este martes, después de analizar las propuestas presentadas por los organismos responsables del orden público.









