Un inmigrante ilegales bangladesí de 42 años, que permaneció apenas 48 horas detenido, fue liberado tras agredir sexualmente a una niña de 13 años.
La repudiable decisión fue tomada por una jueza de Turín, la cual basó su decisión en las "disculpas" ofrecidas por el delincuente, pese a que en la causa fueron considerados “graves indicios de culpabilidad”.
El episodio ocurrió en el barrio de Madonna di Campagna, cuando la menor salió de su casa para comprar comida para sus hermanos e ingresó a un pequeño supermercado donde trabajaba el inmigrante. Según la investigación, el hombre la habría obligado a soportar actos de naturaleza sexual dentro del establecimiento.













