La Audiencia Nacional decidió absolver a Yassine Kanjaa, el terrorista islamista que asesinó al sacristán Diego Valencia en Algeciras el 25 de enero de 2023, al considerar acreditada una eximente completa por alteración psiquiátrica. Aun así, ordenó su internación en un centro psiquiátrico penitenciario por un máximo de 30 años. La resolución, que ya despertó indignación entre las acusaciones, sostiene que el agresor actuó bajo un estado psicótico que "anuló" por completo su capacidad para comprender y dirigir sus acciones.
El fallo se apoya en los informes periciales que describen un “cuadro de filiación esquizofrénica con descompensación psicótica aguda, inaplicación afectiva y conductual”, situación que, según la Sala, le impidió ejercer sus facultades intelectivas y volitivas. La Fiscalía había solicitado 50 años de prisión al encuadrar los hechos como terrorismo islamista: el asesinato del sacristán y el intento de degollar al párroco de la iglesia de San Isidro.

Durante el juicio, Kanjaa no dejó dudas sobre sus motivaciones religiosas. Dijo considerarse “mensajero de Alá” y admitió que buscaba “cortar la cabeza” de sacerdotes a quienes calificó como “enemigos de dios”. Explicó que eligió un machete porque “el islam llegó con la espada y ha vuelto con la espada”, y sostuvo que las iglesias “deben convertirse en mezquitas”. Reconoció además que, de no haber sido detenido, habría continuado con sus ataques.









