La ciudad de Alepo, la segunda más grande de Siria y un escenario clave en la guerra civil, vive una de las ofensivas más intensas desde 2020l, cuando se había acordado un alto el fuego.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, más de 255 personas han muerto desde el inicio de los enfrentamientos, la mayoría combatientes de ambos bandos, aunque también se registraron 24 civiles fallecidos, principalmente debido a los bombardeos aéreos de Rusia, aliada del dictador sirio Bashar al-Assad.
La ofensiva, encabezada por yihadistas de Hayat Tahrir al-Sham (HTS) y facciones respaldadas por Turquía, tomó por sorpresa a las fuerzas del régimen de Assad.












