La presión internacional sobre el régimen chavista entra en una fase decisiva. La estrategia impulsada desde Washington por el senador republicano Marco Rubio comienza a mostrar resultados concretos: una coalición de ocho países del continente americano se ha alineado contra el dictador Nicolás Maduro y sus vínculos con el narcotráfico.
Estados Unidos, acompañado por Argentina, Ecuador, Paraguay y República Dominicana, designó formalmente al denominado Cártel de los Soles —brazo narco del chavismo— como organización terrorista. A su vez, Curazao y Trinidad y Tobago autorizaron a buques norteamericanos a operar en sus aguas territoriales, mientras Guyana expresó abiertamente su respaldo al despliegue militar de Estados Unidos en las costas venezolanas.











