El dictador socialista Lula da Silva se impuso con una amplia diferencia en los centros de votación instalados en las cárceles de Brasil durante la primera vuelta electoral celebrada el domingo 4, incluso triplicando los votos de Flavio Bolsonaro.
El candidato del Partido de los Trabajadores (PT) obtuvo el 72,57% de los votos válidos de los presos, muy por encima del 45,16% que consiguió en el conjunto del país.
El resultado contrastó con el desempeño del derechista Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), quien quedó segundo con el 23,29% de los sufragios en las unidades de detención. A nivel nacional, en cambio, alcanzó el 47,03%, superando a Lula.


















