Cuatro militares españoles resultaron heridos esta madrugada en Ceuta tras ser víctimas de una emboscada cuando se dirigían a su punto habitual de vigilancia.
El ataque ocurrió cerca de las 5:30, en las inmediaciones del semáforo de Benzú, cuando un grupo de entre 30 y 40 inmigrantes ilegales los sorprendió y rodeó el vehículo en el que se trasladaban.
Según la información aportada sobre el incidente, varios individuos aparecieron desde distintos puntos y comenzaron a tirar piedras contra el vehículo militar, que no contaba con blindaje. Ante la intensidad de la agresión y para ponerse a salvo, los efectivos abandonaron el vehículo y escaparon a pie.
Los daños del vehículo.
El ataque provocó heridas a cuatro militares y activó los protocolos de emergencia en la zona. Según trascendió, por el momento 12 marroquíes fueron detenidos en relación con los hechos.
La agresión se produjo en un contexto de creciente tensión en distintos puntos de Ceuta. Durante la noche, un grupo de manifestantes españoles de la ciudad se había desplazado hasta la playa de El Trampolín para desalojar un campamento improvisado de inmigrantes ilegales marroquíes.
Los militares denuncian falta de medios
La Unión Militar de Tropas (UMT) expresó su "más enérgica repulsa e indignación" por la emboscada y cuestionó las condiciones en las que los efectivos están desarrollando sus tareas en Ceuta.
La organización sostiene que los militares agredidos se encontraban trabajando sin medios adecuados de autoprotección y sin cobertura jurídica suficiente para responder proporcionalmente ante situaciones de peligro.
Militares españoles.
Además, afirmó que las autoridades responsables habían sido advertidas formalmente sobre los riesgos existentes en la zona, pero que no se adoptaron medidas preventivas.
La UMT fue contundente al responsabilizar al Gobierno de Pedro Sánchez: "la inacción del Ministerio de Defensa y la falta de previsión han desembocado en un suceso que pudo y debió evitarse".
La asociación denunció que exigir a los militares tareas vinculadas con la seguridad nacional sin proporcionarles los recursos necesarios los coloca en una situación de "indefensión operativa y jurídica". Por ese motivo, reclamó revisar de manera inmediata los protocolos de seguridad y el marco legal que regula las actuaciones de los efectivos.
En la misma línea, la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) señaló que los profesionales cuentan con casco y porra reglamentaria, pero que tienen la orden de no utilizarla, una situación que los deja "indefensos".
La asociación de guardias civiles AUGC también sumó sus reclamos y denunció las "agresiones" que sufren los medios de comunicación.