Una polémica política estalló en Países Bajos después de que la ministra de Vivienda, Elanor Boekholt-O’Sullivan, afirmara que muchos jóvenes que buscan independizarse deberian permanecer en la casa de sus padres, en medio del debate sobre la asignación de viviendas sociales a inmigrantes ilegales.
La declaración se produjo durante una entrevista con el diario De Telegraaf, publicada el 13 de octubre, en la que la funcionaria explicó por qué el Gobierno considera necesario mantener mecanismos de prioridad para determinados inmigrantes ilegales antes de sus propios ciudadanos. Consultada sobre los jóvenes neerlandeses que no consiguen una vivienda propia, respondió que muchos deberian quedarse con sus familias.














