El Gobierno israelí denunció que el galardón legitima el odio contra Israel y cuestionó la trayectoria de la jurista sudafricana, quien presidió una comisión de la ONU que acusó al Estado judío por la guerra en Gaza.
El Gobierno de Benjamin Netanyahu lanzó una dura respuesta contra el Comité Nobel tras la entrega del Premio Nobel de la Paz a la jurista sudafricana Navi Pillay, quien presidió una comisión de investigación de Naciones Unidas que acusó a Israel de cometer genocidio en la Franja de Gaza.
El Ministerio de Relaciones Exteriores israelí cuestionó la decisión y sostuvo que el reconocimiento representa una legitimación de las acusaciones contra el Estado judío. La controversia volvió a poner en el centro del debate internacional el papel de los organismos vinculados a Naciones Unidas y sus pronunciamientos sobre la guerra entre Israel y Hamas.
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“Otorgarle el Premio Nobel de la Paz a Pillay no es un reconocimiento de la justicia. Es el uso grotesco de un premio como arma para legitimar el odio y los prejuicios contra Israel”, afirmó la Cancillería israelí en un comunicado difundido en redes sociales.
Israel cuestionó el Nobel por las acusaciones de genocidio
El Gobierno de Netanyahu también cuestionó la actuación de Pillay al frente de la comisión investigadora y calificó sus conclusiones como parte de una campaña de demonización política contra Israel. En su comunicado, la diplomacia israelí llegó a comparar la difusión de esas acusaciones con la propaganda nazi.
La reacción refleja la posición sostenida por Israel desde que la comisión publicó sus conclusiones sobre Gaza: el Gobierno rechaza categóricamente la acusación de genocidio y cuestiona la legitimidad y la imparcialidad del organismo que la formuló.
Israel cuestionó el Nobel por las acusaciones de genocidio
Pillay, de 85 años, presidió entre 2021 y 2025 una comisión internacional de investigación creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para examinar las causas profundas del conflicto israelí-palestino. El panel concluyó que Israel había cometido genocidio en la Franja de Gaza durante la guerra desencadenada por los ataques terroristas de Hamas del 7 de octubre de 2023.
El informe también acusó al primer ministro Netanyahu, al presidente israelí y al entonces ministro de Defensa de incitar a la comisión de genocidio. Israel rechazó las conclusiones y se negó a colaborar con la comisión desde su creación.
Israel cuestionó el Nobel por las acusaciones de genocidio
La Cancillería israelí sostuvo que el papel de Pillay en la difusión de esas acusaciones descalificaba el reconocimiento que recibió. Desde la perspectiva del Gobierno israelí, distinguir a una figura que encabezó un informe de semejante gravedad supone otorgar legitimidad internacional a acusaciones que Jerusalén considera falsas y políticamente motivadas.
Sin embargo, es importante distinguir entre las conclusiones de la comisión investigadora y una sentencia judicial definitiva. El informe constituye una evaluación de ese panel de Naciones Unidas, mientras que la determinación de responsabilidad jurídica por genocidio corresponde a los tribunales competentes.