En una operación sin precedentes denominada Operación Fuerza de un León, Israel lanzó en la madrugada del viernes el mayor ataque de su historia contra el régimen iraní.
La ofensiva militar causó la destrucción total de la infraestructura nuclear del régimen islámico y eliminó a todos los altos mandos militares de ese país, en un golpe mayor a cualquiera de los anteriores.
Durante la madrugada, decenas de aviones de combate F‑35 y F‑16 israelíes sobrevolaron Irán para atacar simultáneamente el complejo de enriquecimiento de uranio en Natanz, fábricas de misiles balísticos y centros de investigación estratégica, en la ofensiva más contundente contra el programa atómico iraní.










