La gran tensión generada hace un mes en Corea del Sur sigue en aumento luego de que la semana pasada, un intento de arresto contra el presidente Yoon sea frustrado. La situación en el país asiático es una sin precedentes y de lo más llamativa por su informalidad.
En las últimas horas, como parte de la gran persecución que Yoon experimenta, la oposición lanzó un plan para habilitar una investigación paralela contra él. Con Lee Jae-myung a la cabeza, el Partido Democrático busca destituir al presidente para quedarse con el puesto, lo cual sería un gran peligro para el pueblo coreano.
Tras declarar la ley marcial para salvaguardar los intereses del país, Yoon fue duramente criticado y depuesto de sus funciones como presidente. Sin embargo, el proceso aún no se ha completado de manera definitiva, ya que Han Duck-soo, su sucesor inmediato, se negó a llenar las vacantes del Tribunal Constitucional de forma inmediata.

El pasado jueves, se introdujo un proyecto legislativo en el cual se propone que un fiscal especial investigue acerca de si la ley marcial estuvo bien implementada. Así como con el presidente electo Donald Trump en Estados Unidos, la oposición izquierdista busca acusar al presidente Yoon de rebelión mediante nefastos procesos judiciales.
Por otro lado, la legislación introducida por la oposición busca lanzar una investigación por una presunta ''provocación'' a Corea del Norte. Desde los partidos opositores insisten en que fue el presidente surcoreano quien ordenó desplegar drones con basura hacia Pyongyang, cuando el régimen de Kim Jong Un ha representado una constante amenaza contra Seúl.
Luego de que un primer proyecto legislativo fuera rechazado, la oposición presentó un nuevo plan en el cual le permitirían a Yoon elegir el fiscal a investigarlo. Esta propone que el jefe de la Corte Suprema le presente dos candidatos y el presidente elija uno de ellos. En caso de que Yoon no lo haga, el de mayor edad asumirá el rol de forma automática.










